A considerar, antes de dar el salto (II)

Si es un hecho que próximamente se mudará al extranjero por unos meses, años o quién sabe si definitivamente, es importante que empiece a investigar, organizar y planear todo lo concerniente al viaje con suficiente antelación.

Aquí tiene algunas recomendaciones para comenzar su aventura:

Prepare sus documentos
El traslado a un nuevo país requiere preparar y realizar numerosos trámites, así que, asegúrese de hacerlos con la suficiente antelación para evitar el estrés de último momento. Tenga a mano un pasaporte válido, certificado de nacimiento, tarjetas de identificación, dinero y números de teléfono de emergencia.

Averigüe si su país de destino requiere un visado especial para extranjeros. Incluso visite la embajada del país más cercana a su ciudad para resolver sus dudas, pues en caso de que planee trabajar o estudiar en ese país, seguramente se le exigirán permisos de residencia y de trabajo.

Recabe referencias y documentos de su empleador anterior o de su entidad bancaria, podría necesitarlas. Asegúrese de tener actualizados todos los documentos necesarios para el viaje, revise las fechas de validez de los mismos, para evitar inconvenientes o mayores papeleos al momento de su llegada al país extranjero.

También, es recomendable que haga copias de todos los documentos importantes, de los formularios que haya rellenado y firmado, y de todos los documentos legales (poderes, documentos bancarios, información fiscal, autorizaciones sanitarias, entre otros), así como de los documentos de sus familiares, si viaja con ellos, o de su mascota, si también le acompaña.

Administre sus propiedades

¿Por cuánto tiempo se trasladará al nuevo país? Si su meta es el largo plazo o incluso se plantea residir en el exterior indefinidamente, usted podría desear vender algunas de sus propiedades muebles e inmuebles. Consulte en las agencias inmobiliarias sobre los trámites y costos necesarios. Además, infórmese con las aerolíneas sobre las condiciones y costes del traslado de sus pertenencias, en caso de que desee llevar consigo mucha ropa, equipaje. muebles y parte de sus propiedades.

Aunque llevar muebles, su vehículo u objetos de gran valor en un traslado internacional es una alternativa, haga muy bien sus cálculos porque los costes del transporte, impuestos, aduana y demás, pueden resultar excesivos, especialmente si prevé regresar en un año o dos. En ese caso, probablemente será más asequible guardar sus pertenencias en casa y comprar lo que necesite cuando llegue a su nueva ubicación. Un apartamento completamente amueblado y un coche comprado localmente (que cumpliría entonces las normas locales de emisiones, seguridad y conductor) puede contribuir en gran medida a simplificar, tanto logística como financieramente, un movimiento internacional.

Si su traslado es temporal, también es posible que desee considerar guardar sus pertenencias donde familiares o amigos, o alquilar un espacio de almacenamiento para las mismas, si no tiene casa propia.

Revise su salud

Es muy importante que adquiera un seguro de salud. En el extranjero, mientras define y realiza todos los trámites necesarios referentes a su estatus de estancia y/o residencia, situaciones inesperadas podrían hacer que necesitara atención médica. Por ello, infórmese acerca del sistema de atención de la salud del país al cual se muda, médicos disponibles y cómo están calificados y de las condiciones de acceso a los medicamentos recetados.

¿Está obligado a obtener un seguro privado? ¿O está cubierto por el seguro público? Esta información es clave especialmente si usted tiene problemas de salud preexistentes, que requieran un monitoreo regular. También es importante que tenga una copia de su historial médico antes del traslado.

En caso de viajar con niños es probable que necesite los registros de las vacunas que ya han tenido. Además, si utiliza gafas, lentes de contacto, aparatos médicos, entre otros, lleve la correspondiente receta que especifique las características de los mismos.

Si usa medicamentos recetados, investigue para comprobar si estos son lícitos en el nuevo país de destino, cómo obtener nuevas recetas, si podrá traer recambios o si los conseguirá fácilmente en su nuevo entorno.

También es una buena idea investigar el sistema de salud general de su país de destino para que sepa qué hacer, a quién llamar, a dónde ir y qué esperar si necesita atención durante su permanencia en el extranjero.

Impuestos y legalidad

Si usted tiene vivienda o propiedades, ahorros o planes de pensiones en su país de origen, es importante saber las implicaciones que el traslado podría implicar al respecto y hacer los trámites necesarios para que sus impuestos estén al día. De la misma manera, infórmese sobre la situación fiscal en su nuevo país, especialmente si su objetivo es trabajar en él, las tasas/impuestos a pagar y sobre todo asegúrese de saber qué es legal o no en su nuevo entorno, para evitar problemas por desconocimiento.

Traslado de enseres

Ropa: Infórmese sobre el clima de su nuevo lugar de destino, pues esto determinará el tipo de ropa que necesitará empacar. Lleve lo necesario, pero tampoco se obsesione con llevarlo todo, recuerde que, en España, por ejemplo, hay períodos de grandes rebajas en verano e invierno.

Productos de higiene personal: Todos tenemos preferencias por ciertos artículos de tocador que no existen en otros países o que pueden costar mucho más de lo que estamos acostumbrado a pagar. Por eso, asegúrese de empacar la cantidad suficiente de sus favoritos para los primeros meses, mientras conoce las alternativas que le ofrece el mercado local y sus precios.

Tecnología: Siempre será mejor comenzar en un nuevo país ligero de equipaje, aunque eso no signifique olvidar su vida anterior. Por fortuna hoy, gracias a la tecnología, es fácil llevarse en su ordenador portátil su música, fotografías o vídeos favoritos. Una computadora, IPad, teléfono móvil o lector electrónico serán también una excelente opción para mantenerse en contacto con sus seres queridos en su país de origen, a través de aplicaciones como Skype, Hangouts, WhatsApp u otro tipo de aplicaciones. Además, estos dispositivos le serán muy útiles para traducir idiomas, convertir divisas, por sus funciones de ubicación y navegación o para grabar y tomar fotografías.

Otros: Dependiendo de donde se esté reubicando, podría necesitar diversos enchufes eléctricos para cargar ordenadores, teléfonos móviles, o cualquier otro dispositivo, investigue esto antes de irse al extranjero. Sin embargo, a menos que se esté trasladando definitivamente o por un período muy largo, sería mejor obviar artículos como utensilios de cocina, platos y toneladas de ropa o libros, que podrían convertirse en un inconveniente. Recuerde que en algunos países las viviendas de alquiler incluyen el mobiliario esencial y si los deja guardados siempre podrá pedir a familiares o amigos que le envíen los verdaderamente necesarios.

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A considerar, antes de dar el salto (I)

Ana, española, licenciada en Económicas recuerda con gratitud los tres años vividos en Colombia, gracias a su trabajo en un programa de cooperación internacional, asegurando que “esa etapa me permitió sentirme viva cada día, conocer gente valiosa, vivir experiencias impensables y sobre todo disfrutar de la sensación de que una nueva aventura me esperaba cada día al salir de casa”.

Cuando circunstancias laborales, de estudio o simplemente el deseo de expandir horizontes nos llevan a vivir en el exterior, aunque sea temporalmente, es importante tener en cuenta algunas consideraciones previas como investigar, recoger información, planear el viaje y en buena medida estar dispuesto a olvidar la monotonía, para que el traslado sea una experiencia exitosa.

Aquí exponemos algunas de las implicaciones de un traslado al exterior.

Ventajas

Oportunidades de viaje: Su nueva ciudad y país serán vastos territorios a descubrir, donde todo, comenzando por su barrio, será nuevo y cada día le brindará oportunidades de descubrimiento.

Trasladarse a España, por ejemplo, le dará la oportunidad de descubrir este país, su patrimonio cultural, arquitectónica, gastronómica, entre otros aspectos, y, dependiendo de sus posibilidades, explorar otros países europeos, gracias incluso a un corto vuelo de bajo coste. A su vez, vivir en Colombia le dará la oportunidad de descubrir la grandeza de sus paisajes, su enorme diversidad o su riqueza cultural, así como conocer otros lugares de Latinoamérica.

Expansión del conocimiento: Vivir en el exterior implica conocimiento y aprendizaje constantes acerca de la nueva cultura, idioma, historia, estilo de vida, entre otros aspectos del nuevo entorno. Medios de comunicación, museos, clases, etc., son útiles al momento de sumergirse en otro medio, pero la mejor alternativa para descubrir una nueva realidad es la cotidianidad, porque la conversación con gente del común, las vivencias del día a día, un viaje en transporte público, la compra en una tienda, entre otras experiencias, son excelentes oportunidades para acercarse a ese contexto.

Crecimiento personal: Vivir fuera de nuestro país, sin duda, aporta crecimiento emocional y personal, pues enfrentarnos a entornos, situaciones, vivencias y desafíos desconocidos, nos ayudan a crecer internamente, ampliar horizontes e incluso ganar confianza.

Nuevas relaciones: Ampliar nuestro círculo social, de amistades, conexiones profesionales y relaciones en general, involucra descubrir, conocer y asimilar nuevos códigos de comunicación, de comportamiento y formas de hacer las cosas. El paso del tiempo, generalmente, nos ayuda a asimilar y asumir una realidad diferente y contribuye para que valoremos positivamente la diversidad. Además, es importante tener en cuenta que las nuevas conexiones profesionales pueden incidir en nuestro futuro éxito profesional.

Desventajas

Un cambio de país también implica desventajas potenciales entre las que están:

Choque cultural: Cambiar de país puede ser una experiencia difícil, especialmente en las primeras semanas después de arribar al nuevo destino, lo que puede desatar oleadas de nostalgia, malestar y hasta la sensación de haberse equivocado al tomar la decisión emigrar. Las diferencias en los aspectos más pequeños de la cotidianidad, el transporte, la comida, las formas de relacionamiento, pueden hacernos sentir abrumados, frustrados e incluso generar rechazo respecto a un entorno que sentimos ajeno. Esta situación suele ser temporal y a medida que pasa el tiempo y el proceso de inmersión en el nuevo país avanza, la sensación de alejamiento, extrañeza o incluso rechazo se desvanecen. Superar esta etapa requiere estar abierto a descubrir, probar, exponerse, sumergirse y familiarizarse con la nueva cultura.

Barrera idiomática: Entre España y Colombia hay un idioma común, sin embargo, existen numerosos modismos, refranes, frases hechas, entre otros, que hacen que en un comienzo podamos perdernos toda la complejidad de los mensajes, las ironías y hasta los chistes. Por ello, conversar con la gente local, ver la televisión, ir al cine, leer diarios y pedir amablemente explicaciones acerca de aquello que no entendamos, nos ayudará a aprehender los diversos significados y comunicarnos mejor.

Eres el/la nuev@: La sensación de ser el nuevo del barrio, del lugar de estudio o de trabajo, estar en un ambiente no familiar y no tener amigos, todo a la misma vez, puede ser una situación intimidante y hasta angustiosa que demanda calma, tiempo y paciencia. Afortunadamente, tanto colombianos como españoles suelen ser gente sociable, abierta y receptiva. Por eso, si tiene la oportunidad involúcrese en asociaciones, voluntariado u otros grupos similares, con el objetivo de aportar, pero también interactuar con gente con intereses comunes.

Finanzas: Adaptarse al cambio de moneda, controlar el gasto o equilibrar las finanzas puede ser complejo al comienzo de su nueva aventura, además, tener dinero ahorrado es necesario para el mejor desembarco en un nuevo país.

Y finalmente recuerde que emprender la vida bien sea en Colombia o en España implica investigar, buscar información adecuada, planear, pero también apertura mental para explorar, asumir nuevos aprendizajes, oportunidades y aceptar la validez de la diferencia.