Las 20 mejores universidades españolas, según el CSIC

Las universidades más prestigiosas de España se encuentran entre los puestos 138 y 508 a nivel mundial.

Así lo refleja el ranking de instituciones de enseñanza superior elaborado por El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y publicado el pasado enero de 2018 a través de su iniciativa Webometrics Ranking of World Universities.

Publicado desde 2004, este listado ofrece una completa clasificación de los centros de enseñanza superior de todo el mundo, ordenados según su grado de competencia.

Los criterios en los que se basa dicho ranking para cuantificar y catalogar las mejores universidades españolas están en relación con la relevancia de las investigaciones, las menciones o las referencias en publicaciones entre otros. Los indicadores a los que se hace referencia son:

  • Impacto/visibilidad: Número de redes externas que tienen backlinks a las páginas web de las instituciones
  • Presencia: Número de páginas del dominio web principal de la institución. Incluye todos los subdominios que comparten el dominio web y todos los tipos de archivos incluidos PDF.
  • Apertura: Número de citas de los principales autores según la fuente Google Scholar citations.
  • Excelencia: Número de artículos académicos publicados en revistas internacionales de alto impacto comprendidos entre el 10% más citados de sus respectivas disciplinas científicas.

El análisis es elaborado por el Laboratorio de Cibermetría del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP) del CSIC, y actualizado cada seis meses. Seguir leyendo

Advertisements

Burbuja del alquiler encarece habitaciones de estudiantes en España

“¿Que por qué pasa esto? Básicamente, porque los caseros se aprovechan de la necesidad de muchos jóvenes”. Lo dice sin tapujos, a sus 23 años, Leticia Santos, estudiante de un máster de periodismo en televisión. Una residente en el barrio madrileño de Argüelles que no duda en señalar a la avaricia como una de las causas que dispara los precios de las habitaciones de estudiantes en España, tal y como muestra el II informe del mercado de alquiler elaborado por Uniplaces.
El coste de alquilar una habitación en un piso compartido por estudiantes, según las cifras de esta plataforma digital, creció un 7,8% de media el año pasado de España, hasta los 401 euros. Son casi treinta euros más que los 372 euros del año anterior. Y avanza de forma paralela a la burbuja de alquiler que surge en los últimos años en las grandes ciudades, según se intuye de las cifras que ha analizado Uniplaces de las reservas efectuadas en su web. Seguir leyendo

9 errores que debes evitar al planear estudiar en el exterior

office-336368_1280 (Medium)
Investigación y una planeación detallada, elementos clave.

Estudiar en el exterior es, sin duda, una experiencia enriquecedora, de crecimiento profesional y personal, la posibilidad de una inmersión profunda en una cultura diferente y de vivir muchas venturas. Año tras año miles de estudiantes persiguen su sueño de estudiar en una universidad de un país distinto. Sin embargo, hay una serie de errores que deberías evitar si no quieres que las dificultades o rechazos ensombrezcan o imposibiliten esta experiencia.

1. No investigar suficiente sobre la universidad y los trámites

Muchos estudiantes se enfrentan a dificultades por no investigar suficientemente acerca de la universidad elegida en el exterior para sus estudios de grado o posgrado, su reputación y/o ranking, al igual que sobre el programa de estudio elegido y la calidad del mismo (se sabe incluso de universidades que lanzan becas parciales para nuevos programas académicos, a fin de atraer a estudiantes con los cuales llenar los cupos disponibles)

Así mismo, muchos estudiantes desconocen las políticas de homologación de los títulos obtenidos en el exterior, de manera que al regresar a sus países de origen pueden encontrarse con que su deseada titulación de una universidad extranjera no sea reconocida dentro del marco regulatorio de sus países de origen y por tanto el dinero y tiempo invertidos se hayan perdido.

Además, es indispensable investigar todas las normas concernientes a la obtención del visado en el país de acogida para no encontrarte con que tienes la admisión en la institución extranjera, pero no puedes hacer el viaje por no obtener el visado.

Es indispensable prepararte y tener al día la documentación y/o información necesaria como: pasaporte, carta de admisión o de confirmación de estudios en el extranjero, seguro de viaje, requisitos para tener una cuenta y tarjeta bancaria local, requisitos para un teléfono móvil local, entre otros.

Hay miles de programas de estudios en el extranjero, en cientos de ciudades de todo el mundo y por eso, primero debes determinar tus motivaciones y objetivos, antes de elegir el programa más apropiado para tí.

2. Falta de información sobre ayuda financiera y las becas

Estudiar en el exterior generalmente implica una inversión alta, por eso es necesario estudiar detalladamente las posibilidades de financiación y ayuda provenientes de becas, descuentos, préstamos estudiantiles (tasas de interés, condiciones, avales y codeudores, etc.), ahorros personales o familiares, entre otros; o tomarse el tiempo necesario para ahorrar, a fin de alcanzar la meta

3. No hacer un presupuesto adecuado

Insisto, no es ningún secreto que estudiar en el extranjero puede ser caro, por eso es importante asegurarte de ir a otro país con una cantidad de dinero presupuestada, pues eso te permitirá vivir la experiencia con mayor tranquilidad, seguridad y menos angustia, al igual que hacer más cosas como viajar y recorrer un poco de tu nuevo destino.

Además de los gastos fijos de vivienda, alimentación, seguro médico y transporte, necesitarás hacer un presupuesto detallado para muchas otras cosas como excursiones, bares, restaurantes, museos, suvenires y regalos, a los que seguramente querrás acceder.

Y aunque no hay una regla universal para calcular un presupuesto de viaje, pues cada persona tiene necesidades y/o prioridades distintas durante su estancia, sí es necesario que antes de partir hagas una investigación exhaustiva acerca de las tasas de cambio, las comisiones que cobran los bancos por retirar dinero en efectivo en el extranjero (en caso de que pretendas utilizar tus tarjetas) y los costes de vida en el país de destino, para ver si es asequible.

Tampoco imagines ni fíes todo a que, como estudiante, podrás trabajar en el lugar de destino para financiar tus gastos, porque dependiendo de la legislación laboral del nuevo país esto puede ser inviable o bien, requerir un tipo distinto de visado o un permiso de trabajo específico.

Viajar y estudiar en el extranjero, dependiendo del destino, puede ser costoso, pero si lo has planeado correctamente, si has estado ahorrando para tu viaje y mantienes un presupuesto realista, tienes mucho ganado y evitarás estar preocupándote por el dinero durante todo el viaje.

4. Expectativas poco realistas

No esperes demasiado de tu aventura de estudiar en el extranjero, y no te decepcionarás.

No es probable que te alojes en un hotel de cinco estrellas, el clima no será perfecto todos los días, y no te va a gustar cada clase, profesor y persona que conozcas. Habrá días buenos y días malos. Podrás manejar los tiempos difíciles de manera más efectiva si no esperas que tus estudios en el extranjero sean divertidos y fáciles todo el tiempo.

Si tu razón para participar en un programa de intercambio de estudiantes es aprender un idioma extranjero, trata de establecer metas razonables para ti mismo. No se puede aprender un nuevo idioma en cuestión de días o semanas. Requiere tiempo y esfuerzo.

5. Perderte las jornadas de orientación

La orientación puede no parecer la experiencia más emocionante, pero a menudo está llena de información importante sobre los diversos programas y departamentos que ofrece tu nueva universidad. También conocerás a los miembros del profesorado, a tus compañeros y a otros estudiantes extranjeros que probablemente no tiene amigos todavía y están en el mismo barco que tú. Además, es recomendable que visites  la oficina de estudiantes extranjeros que suelen tener las universidades, donde podrán orientarte y ayudarte a resolver dudas. Así que empieza a involucrarte y aprovecha al máximo.

6. ¿Soy estudiante o turista?

Recuerda siempre que eres un estudiante, no un turista. Mientras disfrutas de tu estancia en el extranjero, deberías dedicar la misma cantidad de tiempo a tus estudios, que a otras experiencias como viajes y diversión. Por eso, equilibra tu vida social y académica.

No faltes a clase (aprovechando que algunas universidades tienen una política de asistencia poco rigurosa), pues sería un desperdicio de dinero. Las clases también son una de las mejores maneras de conocer gente, aprender y hacer contacto con profesores que pueden tener experiencia en temas innovadores, punteros o de relevancia para tu futuro profesional.

Sin embargo, no dejes de vivir y disfrutar de tu entorno, pues tus aprendizajes más memorables pueden estar en las calles de tu nueva ciudad y recorrerlas y hablar con la gente local puede ayudarte en una comprensión más completa sobre tu país anfitrión.

7. No cuidar tu salud

Es importante (y en muchos países indispensable) contar con un buen seguro médico y de odotología en tu viaje al exterior, para evitar sustos y gastos inesperados. Pero además, es necesario que cuides tu salud porque tu cuerpo deberá adaptarse a una zona horaria diferente, a un nuevo horario y a alimentos extraños. Además enfermarte durante tu estancia en el exterior, por un descuido, no sería el mejor plan.

8. Pasar demasiado tiempo en las redes sociales

Obviamente querrás tener fotos para recordar tu experiencia de estudio en el extranjero, y para mantener a sus amigos y familiares al día acerca de todas tus aventuras, ¡pero recuerda colgar el teléfono y salir de Facebook o Instagram de vez en cuando!

Tu experiencia de estudio en el extranjero no debería gastarse en publicar fotos y enviar bromas a tus amigos en tu país sobre tu glamurosa nueva vida en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica o en la zona del mundo donde te encuentres, sino más bien algo que haces por ti mismo/a. Además, ¿cuánto estás ganando de experiencia real, si estás inmerso la mayor parte del tiempo twitteando o publicando en Facebook?

9. Puedo hacerlo todo yo solo

Actualmente hay muchísima información en Internet, sin embargo, es posible que durante tu proceso de planeación te encuentres con ambigüedades o con información incompleta u obsoleta. Hay asesores y expertos en línea que te pueden guiar en las diferentes etapas del proceso de solicitud y/o de acogida e instalación en el nuevo destino, los consejeros también te ayudan a tomar una decisión informada sobre tu carrera o estudios de posgrado.

Dinero para viajar: algunos consejos para ahorrar

business-1908846_1280
Con estos consejos podrá obtener la mejor oferta por su dinero, para sus próximos viajes.

Muchos de nosotros sólo podemos permitirnos escaparnos una vez al año, y eso significa que es aún más importante asegurarnos de obtener el mejor precio posible cuando cambiemos el dinero, ganado con tanto esfuerzo, a moneda extranjera.

Conversiones de moneda

Siempre es útil llevar una pequeña cantidad de dinero en efectivo al irse de vacaciones, después de todo, es posible que tenga que pagar un taxi tan pronto como llegue o para comprar algunos refrescos. Por supuesto, aunque el dinero en efectivo es el más fácil de usar, también es el más fácil de robar, así que asegúrese de tener un seguro de viaje adecuado para que su dinero esté protegido en caso de perderlo.

Cuanto más alto sea el tipo de cambio que reciba a cambio de su moneda, más divisas obtendrá por su dinero (en términos generales). Tenga en cuenta que a menudo, las compañías de cambio de divisas se llevan una comisión por convertir su dinero en efectivo. Si, por ejemplo, usted ve un tipo de cambio realmente competitivo, podría no ser tan bueno si viene con altas comisiones.

Lo ideal es encontrar una empresa con comisiones bajas o nulas, pero que también ofrezca una tarifa competitiva. Tenga en cuenta que algunos acuerdos “sin comisiones” significan que el tipo de cambio que obtendrá podría ser pobre. También debería tener cuidado con los ‘gastos de gestión’ y los gastos mínimos, especialmente si está convirtiendo una suma relativamente pequeña.

Los tipos de cambio varían constantemente, así que lo mejor es controlarlos y hacer la transacción cuando vea un tipo de cambio competitivo, de lo contrario lo perderá. No olvide verificar si su propio banco ofrece tarifas preferenciales para sus propios clientes.

Tarjetas de prepago

Si desea la seguridad de una tarjeta de crédito, pero no quiere gastar más de la cuenta, o incurrir en muchos cargos, una tarjeta prepagada puede ser la respuesta.

Con una tarjeta prepagada puede hacer compras y retirar dinero en efectivo de los cajeros automáticos, pero la diferencia es que usted carga las tarjetas prepagadas con dinero en efectivo antes de empezar a gastar, en lugar de pagarlas después de haber gastado.

Piense en ello como la diferencia entre un teléfono móvil que necesita ser “recargado” antes de poder usarlo, y uno de contrato con pago mensual, en el que usted paga por lo que ha usado con retraso.

Algunas tarjetas prepagadas están diseñadas específicamente para uso en el extranjero y pueden ser cargadas con dólares o euros. A menudo le permiten eludir los costosos cargos por cambio de divisas y, si las precarga cuando el tipo de cambio es bueno, no saldrá perdiendo si el tipo de cambio cae entre la carga y el gasto, aunque, por supuesto, podría salir perdiendo si ocurre lo contrario.

Sin embargo, las tarjetas prepagadas tienen sus inconvenientes y hay que tener cuidado con los cargos. Para empezar, podría haber una tarifa cuando solicite la tarjeta por primera vez y también se le podría cobrar una tarifa cada vez que recargue la tarjeta, que suele ser de alrededor del 3% de la cantidad que está cargando en ella. Incluso es posible que le cobren si no usa la tarjeta durante varios meses. Tenga en cuenta también que algunas tarjetas todavía cobran una comisión cuando realiza una transacción en el extranjero, aunque a menudo son más baratas que las tarjetas de crédito o débito.

Con cargos potenciales a cada paso, una tarjeta prepagada puede sonar como una opción menos atractiva, pero son ideales si usted está dentro de un presupuesto y, siempre y cuando esté al tanto de cuáles son los cargos, no debería dejarse atrapar.

Es más, si perdiera su tarjeta prepagada y alguien más se apoderara de ella, sólo podrían gastar lo que estaba en la tarjeta y no podrían acumular ninguna deuda para que usted la pagara.

Cuidado con la conversión dinámica de divisas

Si utiliza una tarjeta de crédito o una tarjeta prepagada cargada con su moneda, para sus compras en el extranjero, debe tener cuidado con la conversión dinámica de divisas, que puede costarle dinero.

Al pagar mediante conversión dinámica de divisas, a menudo se le cobrará un tipo de cambio más alto por el privilegio. Esto es un desperdicio de dinero, así que siempre debe revisar la factura cuidadosamente antes de firmar o ingresar su PIN. El vendedor puede hacer esto automáticamente, así que siempre verifique y pida que le facturen en moneda local.

¿Cuál es la mejor opción?

Obviamente hay un grado de preferencia personal aquí, pero generalmente es una buena idea llevar una tarjeta de crédito o una tarjeta prepagada para usarla en sus gastos mayores, y también lleve una pequeña cantidad de moneda extranjera para pagar por pequeños artículos como refrescos y transporte público, donde usar una tarjeta no es una buena opción.

Versión original en inglés

Al alquilar una vivienda tenga en cuenta esto…

 

ipad-632394__480 (Large)Alquilar un piso o habitación en grandes ciudades de España puede ser un complejo reto por la alta competencia, especialmente en los sectores más demandaos. Por eso, tenga en cuenta estas recomendaciones:

Contactar con el/la anunciante en las primeras horas después de la publicación del anuncio es clave para tener éxito, porque la demanda en ciudades como Madrid y Barcelona es grande, llegando en ocasiones a ser casi que una competencia. Estudios del sector inmobiliario indican que un particular que cuelga un anuncio en una plataforma recibe de media 26 llamadas de interesados antes de que el mismo sea eliminado, y que los anunciantes solo prestan atención a los primeros 19 contactos, a partir de ese punto dejan de responder llamadas.

De la misma manera, intente adelantar la cita para visitar la vivienda. Si sabe que la suya no está entre las primeras, corrobore previamente con el casero la fecha y hora de la cita antes de asistir, así evitará perder el tiempo si la vivienda ya ha sido alquilada.

Vaya a la cita con los documentos necesarios (Fotocopias del DNI, contrato de trabajo, nóminas, etc.) en caso de que se dé la oportunidad de cerrar el contrato.

Durante la visita verifique si la vivienda está limpia y bien pintada. Compruebe con detalle que las puertas y ventanas no dejan pasar corrientes, frío, ni agua.

Revise las persianas (que suban y bajen bien), también enchufes, bombillas y fusibles; verifique que grifos, duchas y radiadores funcionen bien y no goteen, y qué nivel de ruido exterior que se filtra en la estancia.

Debes saber que la mayoría de los contratos incluyen el pago de una fianza (como garantía ante posibles daños y/o impagos), pero también, es frecuente que incluyan cláusulas adicionales contra los morosos y/o los impagos.

Haga fotos de cómo recibe la vivienda y deje por escrito cómo deberá entregar el piso, esto puede servirle como garantía al momento de recuperar la fianza.

Los propietarios también pueden incluir cláusulas que especifiquen aspectos como: las normas de la comunidad de vecinos, horarios y ruido, prohibición de fiestas, de mascotas o de fumar en la vivienda, así como el límite en la estancia de invitados en la vivienda. Los contratos de arrendamiento también pueden incluir que un incumplimiento reiterado de las normas puede conllevar desahucio forzoso.

En los casos de alquiler a estudiantes es frecuente pedir un aval personal o bancario de los padres, estableciendo su responsabilidad solidaria en el pago de la renta, gastos asociados y posibles daños ocasionados. Recuerde que La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) ampara a los propietarios y les permite solicitar una declaración de la renta, el contrato o cualquier medio que le permita valorar la solvencia de los progenitores.

Finalmente, cabe mencionar que, entre los motivos para decantarse por una u otra persona, los propietarios confiesan que las dos principales razones son las buenas sensaciones personales, la seguridad económica y que el posible inquilino cuente con referencias personales.

Y en Colombia tenga en cuenta…

En Colombia muchos propietarios recurren a una inmobiliaria para que actúe como intermediaria en el arrendamiento de casas y apartamentos, y así evitar problemas de impagos de alquileres, de servicios públicos o los daños a la propiedad.

 En el mercado de alquileres colombiano existen dos figuras claves, sin las que es casi imposible alquilar una vivienda: el fiador y el codeudor, que son exigidos por la mayoría de los propietarios y/o inmobiliarias como garantía ante morosos e incumplimientos.

El codeudor está definido como alguien que comparte la deuda. Por lo que si usted es codeudor de un arrendatario (el que paga el alquiler) pueden embargarle (cuentas, salario, etc.), al mismo tiempo que a él/ella, en caso de incumplimiento de pago. Por otro lado, tiene derecho a ocupar el inmueble.

El fiador es una garantía un poco menos severa que la del codeudor, pues tan solo pueden aplicarle medidas legales para que pague las deudas después de que el arrendatario demostrara que no puede pagar (después de embargarlo, mirando saldos en sus cuentas, etc.). En este caso no existe el derecho a ocupar el inmueble.

Aunque el fiador es la figura más utilizada, el arrendador puede exigirle cualquiera de estas garantías (o ambas dependiendo qué tan estricto sea). Por esto, antes de buscar una vivienda asegúrese de tener a alguien de confianza para que le sirva de respaldo. Para los más jóvenes, es común que los padres sean la figura de garantía.

Similitudes y diferencias de la Navidad en España y Colombia

This slideshow requires JavaScript.

España

La Navidad en España comparte tradiciones con el resto de los países donde se practica la religión católica, de manera que las familias se reúnen para compartir y disfrutar la alegría de esta celebración.

Un símbolo importante de la Navidad en España es el Belén (pesebre), que se puede ver en hogares, iglesias, edificios públicos y comercios de pueblos y grandes ciudades. En algunos lugares también se realizan belenes en “vivo”.

Las grandes y pequeñas ciudades al igual que los pueblos visten sus calles y plazas con la tradicional iluminación propia de estas fechas, donde diferentes ornamentos, adornos y árboles navideños contribuyen a crear una atmósfera especial y a incentivar el comercio y consumo.

Sorteo de la Lotería de Navidad

Las fiestas comienzan en firme en España el 22 de diciembre, día en que se celebra el Sorteo de la Lotería de Navidad, el sorteo de lotería más grande del país y una verdadera tradición practicada por propios y extraños desde 1812, cuando tuvo lugar en Cádiz.

La lotería, que da el pistoletazo de salida a las celebraciones de Navidad, es la excusa perfecta para que mucha gente con la ilusión de ganarse el “gordo de Navidad”, comparta los décimos de lotería con familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc. Y así, en la mañana del 22 de diciembre la mayoría de españoles están atentos a la televisión y distintos medios de comunicación, deseando estar entre los “agraciados”.

Nochebuena

En la noche del 24 de diciembre las familias se reúnen para cenar en casa de alguno de los familiares para cenar y cantar villancicos y canciones navideñas al ritmo de panderetas, zambombas u otros instrumentos.

La abundante cena especial que cuenta con entrantes y diferentes platos entre los que están el marisco, cordero lechal, pularda, pavo, jamón ibérico, o pescados como besugo, lubina o merluza, entre otros, también suele ir acompañada de vinos, champán o cava, turrón o chocolate, polvorones, frutos secos y otros dulces típicos.

A las 12 de la noche, en las iglesias, se celebra la “Misa del gallo”, a la que suelen asistir las personas más religiosas, para celebrar el nacimiento de Jesús.

Y en regiones como Cataluña, durante esta noche se organiza el Caga Tió o Tió de Nadal, consistente en un pequeño tronco de madera que aparece semanas antes de Navidad y al que los niños y niñas deben alimentar para que la noche del 24, al golpearlo con un bastón mientras se canta la canción del Tió, les “cague” regalos y dulces.

Navidad

El día 25 de diciembre también es un día especial que se celebra junto a la familia con mucha comida, pues para los españoles la gastronomía y “comer bien” es fundamental, al igual que con canciones y alegría.

En los últimos años algunas familias españolas están empezando a celebrar la llegada de Papá Noel o Santa Claus, de manera que al despertar el 25 de diciembre todos los miembros encuentran un obsequio junto al árbol de Navidad, aunque esta costumbre aún no está generalizada.

Fin de Año

Los españoles celebran la última noche del año, con alegría y mucha fiesta. Suele ser un día más abierto en el que las reuniones son con familiares y/o amigos. Se cena en casa o en un restaurante, se esperan las campanadas de año nuevo y al finalizar todos brindan, se felicita el año nuevo a los seres queridos y muchos salen a bailar en las fiestas y cotillones.

El día 1 de enero, fiesta nacional, se celebran conciertos de año nuevo en diferentes localidades y muchas familias vuelven a reunirse para comer juntos y celebrar el primer día del año.

Los reyes magos

La tarde del 5 de enero, en la mayoría de pueblos y ciudades del país se celebra la cabalgata de los Reyes Magos que llenan las calles de alegría y caramelos, y donde los niños pueden saludar a sus majestades.

La noche del 5 de enero es muy especial para los más pequeño, pues esa noche los Reyes Magos visitan todos los hogares tras haber recibido la carta que niños y niñas les han enviado pidiéndoles regalos y asegurando que se han portado bien.

Al despertarse el 6 de enero las familias españolas encuentran los regalos que les han dejado Melchor, Gaspar, y Baltasar. La tradición indica que los niños que se hayan portado bien encontrarán los regalos deseados y aquellos que hayan fallado encontrarán carbón. Es típico de ese día comer el roscón de reyes, que entre su masa dulce contiene sorpresas: A quién le toque la figura será coronado como el Rey o Reina de la casa, mientras que la persona que encuentre el haba deberá pagar el roscón.

Ritos y tradiciones

 El 31 de diciembre, a las 12 de la noche, los españoles están atentos a la televisión para ver las campanadas desde la Puerta del Sol, una ceremonia que marca el comienzo del año, en la que siguiendo una pauta especial se comerán las 12 uvas blancas (verdes), siendo vital no equivocarse con los cuartos y comer las uvas al ritmo indicado, sin atragantarse, para tener buena suerte en el año nuevo.

Las creencias también indican que esa noche hay que estrenar ropa interior de color rojo para atraer la suerte. Mientras que introducir un anillo de oro en una copa de champán, cava o sidra, ayudará para tener un año próspero y de mucha suerte.

Colombia

This slideshow requires JavaScript.

Las fiestas navideñas en Colombia son una mezcla de alegría, unión familiar, tradiciones, religión y mucha fiesta. Entre los principales hitos están:

Velitas y alumbrados

En Colombia las fiestas navideñas comienzan el 7 de diciembre, con la Noche de las Velitas, víspera del día de la Inmaculada Concepción, en la que las familias se reúnen frente a sus hogares, para encender velas y faroles en las aceras y calles , para “alumbrar el camino de la virgen” y que ésta bendiga sus hogares.

Esta celebración, común entre la mayoría de colombianos, deja hermosas y coloridas estampas en las calles de todo el país, donde merece un apartado especial Quimbaya, municipio del Quindío, que año a año destaca por la originalidad de sus alumbrados.

De la misma manera, el 7 de diciembre se encienden las luces de navidad (los alumbrados) en las principales ciudades del país, que con un desborde de imaginación,  originales diseños y millones de bombillas alegran la Navidad de los colombianos y se vuelven un atractivo turístico para propios y visitantes.

La Novena de aguinaldos

La Novena de Aguinaldos es una tradición de fuerte arraigo en Colombia, que se remonta al siglo XIX. Durante nueve noches las familias y amigos se congregan ante el pesebre (belén) para rezar, cantar villancicos, compartir el mensaje del nacimiento del “Niño Dios” y expresar fe, cariño, esperanza y buenos deseos.

La Novena es también un encuentro gastronómico, pues esta celebración, que usualmente se va rotando entre los distintos hogares de familiares y/o amigos (y que también suele rezarse en diferentes oficinas e instituciones), es el espacio donde se comparten distintas preparaciones culinarias y postres.

Comida

Aunque en las últimas décadas el pavo asado se ha ido extendiendo en las celebraciones navideñas colombianas, en las cenas de Nochebuena y Año Nuevo siguen primando los platos típicos regionales como los tamales, pernil de cerdo, lechona, hayacas, muchacho relleno (rollo de carne), ajiaco, cocidos, sancocho de pescado, pasteles de arroz e incluso la gamitana rellena (una variedad de pescado), entre otros.

Así mismo, la natilla, los buñuelos (salados o remojados en almíbar, dependiendo de la región), el masato de maíz, la chicha de maíz, las hojaldras/hojuelas, el “desamargado” (dulce de nochebuena) y el manjar blanco, siguen siendo platos imprescindibles en las fechas navideñas.

Los regalos

Tradicionalmente en Colombia los regalos los ha traído el “Niño Dios”, es decir Jesús, pero la influencia norteamericana ha ido ganando enteros y actualmente Papá Noel también tiene mucho protagonismo en las celebraciones de fin de año.

En Colombia los regalos se entregan en la noche del 24 de diciembre y en la mañana del 25 los niños hacen gala de los mismos ante familiares y amigos. A diferencia de otros países, en Colombia los reyes magos tienen solamente un papel testimonial y, más allá de destacar su papel durante la celebración de la Novena de Aguinaldos, no se les da mayor relevancia.

Agüeros

Los colombianos siempre esperan que el año nuevo sea mejor que el que termina y para llamar a la suerte, el amor, la felicidad, los viajes o el dinero recurren a todo tipo de rituales, que se realizan especialmente el 31 de diciembre.

Entre los más comunes están: comer 12 uvas y pedir un deseo con cada una de ellas; tomar champán (algunas personas depositan previamente algún anillo o complemento de oro dentro de la copa y otros prefieren bañarse con ella); comer lentejas, como símbolo de abundancia y prosperidad; vestir ropa interior amarilla; dar la vuelta a la manzana en la que viven llevando una maleta por la calle, para tener viajes; hacer un sahumerio con diferentes plantas, a lo largo y ancho de sus hogares, etc…

Finalmente hay que destacar que toda celebración navideña colombiana está marcada por la música y baile, mucho baile (uno de los principales medios de socialización en el país), de manera que la salsa, vallenato, cumbia, merengue, reguetón, entre otros ritmos acompañan las celebraciones navideñas en el país.

¿Conoces alguna otra tradición relevante en estos países? ¿Cuáles destacarías en otros países?

Cómo Colombia, una día consumida por la violencia, se convirtió en su próximo destino

Traveler1
Getty. Más que ninguna otra ciudad de Colombia, Medellín ha experimentado una notable transformación en los últimos 30 años.

Artículo tomado de Condé Nast Traveler, versión original en inglés. Traducción: Esconexion

Por: Sebastian Modak

Luego de un histórico acuerdo de paz, Colombia ahora trabaja para deshacerse de una reputación reforzada por décadas de prensa negativa.

En 2008, la junta de turismo de Colombia lanzó una serie de comerciales promocionando las maravillas naturales y culturales del país. En ellos, los visitantes y lugareños, con acentos específicos de las regiones de todo el país, hablan con entusiasmo acerca de la hospitalidad y el clima, a medida que se desarrolla un montaje de océanos, selvas y centros urbanos bulliciosos. Cada uno de los comerciales cierra con un hombre que dice con una sonrisa, “El riesgo es que te quieras quedar “.

En ese momento, en los últimos momentos de un conflicto civil que se remonta a por lo menos 50 años atrás, el juego de Colombia sobre el riesgo -esta autoconciencia- era quizás necesario. Muchos extranjeros desconfiaban entonces del país como destino turístico, y las imágenes de ciudadanos sonrientes, improvisadas fiestas de salsa en la calle y playas prístinas estaban en desacuerdo con los campos de coca y las bolsas de cadáveres que se mostraban en las noticias nocturnas.

Creciendo en el comienzo de los años 90, le diría a la gente de mi herencia colombiana, sólo para recibir una referencia guiñada a la cocaína como respuesta, sin importar dónde estuviera en el mundo -Indonesia, Botswana, India, Estados Unidos. Debido a la forma en que Colombia y el narcotráfico fueron de la mano en la pantalla grande, era una broma supuestamente divertida – de hecho, todavía es una asociación perpetuada hoy en día (ver: Narcos de Netflix). Sin embargo, es una broma a la que mis familiares y yo -que, en gran parte, abandonamos el país en los años setenta y ochenta debido a la violencia política y relacionada con las drogas- no encontramos nada gracioso.

Al crecer, mis abuelos hablaron de Medellín, su ciudad natal, con el tono sepia de algo perdido hace mucho tiempo. Durante la mayor parte de mi infancia, sólo visité esporádicamente, constantemente consciente de que había partes fuera de los límites, incluso para nosotros, debido a la violencia impredecible pero generalizada que consumía regiones enteras. No estoy solo: cada colombiano que he conocido, ya sea en el país o en el extranjero, sin importar el trasfondo político y socio-económico, está unido por haber experimentado la violencia en alguna forma. Necesito dos manos para contar el número de mis familiares que han sido secuestrados o directamente afectados por el conflicto en Colombia.

A partir de la década de 1960, una red letal de guerrillas marxistas armadas como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejército de Liberación Nacional), grupos paramilitares de derecha y cárteles de droga que rivalizaban con el gobierno en el poder y la influencia, convirtieron a Colombia en uno de los lugares más violentos del planeta. En total, se cree que la guerra -la más larga del mundo- se cobró 220.000 vidas entre 1958 y 2013, y desarraigó a unos siete millones de personas, convirtiendo a Colombia en el país con más desplazados internos del mundo. Una guerra de drogas profundamente entrelazada se desarrolló en paralelo: Medellín, hogar del cártel de Pablo Escobar, fue la más duramente golpeada. En 1991, con Escobar en el apogeo de su poder, la tasa de homicidios en Medellín alcanzó 375 asesinatos por cada 100.000 habitantes al año, es decir, cerca de tres veces la tasa de homicidios más alta de hoy en día por ciudad, encontrada en Caracas, Venezuela. (Hoy, esa cifra se sitúa en 21 homicidios por cada 100.000 personas, o aproximadamente en la de Cincinnati, Ohio.)

Durante gran parte de la historia moderna, los turistas que buscaban ver Sudamérica optaron por caminar por los Andes ecuatorianos o, incluso en un momento dado, visitar las playas de una Venezuela ahora profundamente turbulenta. Pero hoy, a pesar de los desafíos que aún persisten en cualquier sociedad postconflicto, Colombia ha cambiado dramáticamente, si bien de manera gradual, gracias a que el conflicto en curso ha sido empujado a regiones más remotas del país por las fuerzas gubernamentales y por las innovaciones en materia de seguridad e infraestructura realizadas en las ciudades de todo el país. Medellín -que una vez fue apodada la “capital mundial del asesinato” – ha coleccionado galardones que incluyen la Ciudad más innovadora del mundo y el “Silicon Valley de América del Sur”, autopistas interurbanas, otrora vacías aparte de algún convoy militar ocasional, ahora transportan a colombianos y turistas por igual al campo a fincas rurales y ranchos ganaderos que habían estado casi abandonados por décadas.

Traveler2
Getty. El enfoque en la sostenibilidad y la conservación significa que el país está bien posicionado para convertirse en un centro de ecoturismo.

Con la excepción de Cartagena, que escapó en gran medida a la violencia y cuyo casco antiguo ha sido un importante atractivo turístico durante décadas, el turismo no empezó en serio hasta principios de los años 2000. Boris Seckovic, cofundador de Amakuna, una agencia de viajes boutique de Colombia, viajó por primera vez a Colombia en 2006 y, aunque se enamoró del país, también notó que faltaba infraestructura turística. En Medellín, cuando llegué por primera vez, había tres albergues “, cuenta a Traveler. Hoy en día hay más de 500. De esta manera, al igual que en otros destinos de todo el mundo, el mochilero abrió el camino al turismo. Richard McColl, un periodista colombiano que llegó al país por primera vez en 1998, está de acuerdo: “Supongo que una saturación de turismo “gentrificador” en Ecuador y Perú al mismo tiempo hizo que Colombia fuera más atractiva para los viajeros aventureros”, dice.

Seckovic dice que a medida que el país se ha vuelto más seguro en general, a medida que el conflicto civil ha ido disminuyendo en intensidad, ha podido enviar gente a lugares más allá del turismo de los Cuatro Grandes de Colombia -Cartagena, Bogotá, Medellín y el “Triángulo del Café”, donde se cultiva la mayor parte de la famosa exportación del país. En todas partes, desde la costa del Pacífico hasta el famoso río de múltiples colores del Caño Cristales, dice que sus clientes reportan que, a diferencia de algunos destinos más frecuentados, las personas que trabajan en la industria hotelera no están hastiadas por el turismo excesivo. Son extremadamente acogedores y están ansiosos por cambiar la visión [de la gente] sobre Colombia: que Colombia no es lo que se ve en las películas de Hollywood y en los medios de comunicación estadounidenses “.

El crecimiento no es exclusivo de las operaciones de Amakuna: En general, el número de visitantes a Colombia ha crecido un asombroso 250 por ciento en los últimos diez años, de un millón de visitantes en 2006 a más de 2.5 millones en 2016. En septiembre de este año, el diario colombiano La Republica informó que el número de visitantes aumentó un 20 por ciento, en comparación con el mismo período del año pasado.

También hay muchas oportunidades, especialmente en el ecoturismo. En la densa selva amazónica, una vez fuera de los límites y controlada en gran medida por las FARC, se está empezando a desarrollar alojamiento y otras infraestructuras turísticas. Y aunque el control del gobierno no significa que los viajeros tendrán inmediatamente una larga lista de lujosos alojamientos para elegir, sí significa que las prácticas que respetan el medio ambiente y los derechos de los indígenas pueden ser puestas en marcha desde el principio. Lo bueno de que Colombia no haya sido un gran destino durante los últimos 30 años es que ahora el gobierno y el mundo están mucho más conscientes en términos de turismo sostenible “, dice Seckovic. Colombia está en un buen lugar para manejar el turismo de manera responsable, en comparación con hace 30 o 40 años “.

Y Colombia tiene mucho que proteger. El país alberga 1.826 especies de aves, la mayor parte del planeta, que escaparon a la destrucción del hábitat que vino con el desarrollo en otras partes del Amazonas. Colombia también tiene 3.500 de las 25.000 especies de orquídeas que se estima que existen en el mundo. El Santuario de Fauna y Flora Malpelo, un entorno marino protegido a 310 millas de la costa del país, ofrece uno de los mejores lugares para bucear con peces grandes del mundo. Todo esto hace que Colombia esté bien posicionada para ser líder en turismo ambientalmente sostenible, y parece estar en el camino correcto: El gobierno ha duplicado con creces el área oficialmente designada como protegida, de alrededor de 50.000 millas cuadradas en 2010, a 109.000 millas cuadradas en la actualidad.

Sin embargo, a pesar de que nuevas partes del país se abren al turismo y los viajeros ecológicos se apresuran a ser los primeros en la fila, todavía queda la pregunta de cómo Colombia superará una reputación de peligro y atraerá a menos viajeros intrépidos. Un tratado de paz de alto perfil ciertamente ayuda. Un referéndum convocado por el presidente Juan Manuel Santos sobre un acuerdo de paz que vería a las FARC deponer las armas a cambio de ciertas condiciones de amnistía fracasó por muy poco, hablando de una polarización política profundamente entrelazada con traumas históricos y pérdidas personales. Pero el gobierno de Santos y los negociadores rebeldes volvieron a la mesa de negociaciones para volver a redactar, y finalmente firmar, nuevos términos – moviendo el tratado a través del Congreso, evitando así los resultados de la votación.

Pero el hecho de que Santos recibiera el Premio Nobel de la Paz ciertamente ayuda a la reputación del país en el extranjero, duplicándose como un logro político importante (y según muchos colombianos) posiblemente la mayor victoria de la historia en las relaciones públicas. Aun así, es mucho más difícil para los colombianos olvidar el pasado que para los turistas, y vale la pena tenerlo en cuenta cuando visiten el país e interactúen con los residentes locales. Independientemente de lo que se lea en los principales titulares de las noticias, la escena política dista mucho de ser clara. Dependiendo de a quién se pregunte, el Presidente Santos es un apaciguador de voluntad débil o un pacificador que está negociando los compromisos necesarios para un futuro pacífico. Su predecesor, Álvaro Uribe, quien, después de haber sido elegido en 2002, se acercó con puño de hierro a las FARC y las empujó a los rincones más remotos del país, fue la mano dura que el país necesitaba para dominar a la insurgencia o un cómplice de las atrocidades cometidas por los grupos paramilitares de derecha, o ambas cosas.

Esto demuestra que Colombia todavía tiene trabajo por hacer. Los espectros de inestabilidad política y profunda división pesan mucho en las conciencias de la población: tras el acuerdo de paz, los ex rebeldes se están integrando a la sociedad y al tejido político del país (el ex líder de las FARC, Rodrigo “Timochenko” Londoño, anunció recientemente que se presentaría a la presidencia en 2018). La desigualdad de ingresos sigue siendo increíblemente alta, como lo demuestran los barrios de chabolas que rodean el centro brillante de Bogotá. Pero los forasteros que miran dentro, como McColl, dicen que hay más razones para tener esperanzas que ser pesimistas. Las generaciones más jóvenes y más mundanas que vienen en camino están mucho más preparadas para aceptar las diferencias en el país, mostrar más empatía y trabajar de una manera más altruista para llevar a su país adelante “, dice.

El boca a boca, un Premio Nobel de la Paz, titulares positivos y un futuro brillante en lo que respecta al turismo responsable continuarán ayudando a Colombia a recuperarse de la sombra de la violencia, pero, como lo insinuó la campaña de turismo hace nueve años, visitar Colombia es quizás el remedio más efectivo. Hemos tenido cientos de clientes, y ni uno solo ha sido decepcionado por Colombia, y eso no es necesariamente debido a nosotros “, dice Seckovic. “Colombia se vende a sí misma.”