El 78% de los hogares latinoamericanos no resiste tres meses sin ingresos

Los estragos producidos por la pandemia golpean con especial dureza a los hogares más vulnerables. La caída del empleo puso en evidencia que la capacidad de las familias para afrontar sus gastos corrientes cuando pierde los ingresos depende del desarrollo económico de los países. Mientras que casi el 50% de los hogares de Estados Unidos puede aguantar hasta seis meses, el porcentaje baja al 5,5% en Ecuador y Paraguay; al 7% en Argentina, Perú y Colombia; y al 14% en Brasil o Chile. Los datos surgen del informe Vulnerabilidad financiera de los hogares ante la COVID-19: una perspectiva global, desarrollado por BBVA Research. “En caso de perder su principal fuente de ingresos, un 78% de los hogares, en promedio, no cubriría sus costes de vida durante tres meses”, advierte el el informe, que no toma en cuenta a Venezuela. Seguir leyendo

Iberoamérica pide ayuda financiera para superar la crisis de la Covid-19

España, Argentina, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Perú, Paraguay, República Dominicana y Uruguay se unieron este miércoles para demandar financiación internacional para los países de renta media, una situación económica en la que se encuentran muchos de los estados latinoamericanos.

Tras una conferencia telemática en la que participaron los mandatarios de dichas naciones y dirigentes de instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, los países firmaron una declaración conjunta en la que aglutinaron varias de las cuestiones tratadas.

Uno de los asuntos más debatidos fue la necesidad de que la región, epicentro mundial de la pandemia con más de 100.000 muertes, pueda acceder a fina

nciación externa para salir de manera “exitosa” de esta crisis, explicó a Efe la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, presente en la reunión. Seguir leyendo

Crónica de una crisis anunciada

Lecciones que los colombianos pueden aprender sobre la estrategia de España frente al brote de Covid-19. Aciertos y errores.

coronavirus
Algunas lecciones frente al abordaje del Coronavirus

En relación al coronavirus, España, poco a poco, va pasando de las bromas, los memes y el cachondeo característicos, a asumir que esta es una crisis sanitaria grave.

En Madrid, la zona más afectada hasta el momento, a comienzos de enero las noticias que llegaban desde China se veían como un asunto ajeno, lejano y poco probable. Cuando el brote del virus apareció en Italia, el pasado febrero, parte de la población empezó a creer en la posibilidad de que el virus llegara a España, dada la cercanía y el estrecho contacto entre los dos países.

Sin embargo, las versiones que corrían en las redes sociales minimizando la seriedad de la enfermedad y su posible impacto, seguían dando alas a la despreocupación y al humor, y el grueso de la población se limitaba a ver la situación como un asunto de los italianos del norte.

Cuando se confirmaron los primeros casos de coronavirus en turistas, en distintas zonas de España, la gente se lo empezó a creer, comenzaron a lavarse las manos con mayor frecuencia, a comprar y utilizar geles desinfectantes de manos, aunque las escasas mascarillas y tapabocas que se veían en las calles y transporte público seguían llevándolas especialmente los turistas asiáticos. Aun así, la agitada vida social de los españoles siguió los cauces normales.

A medida que el Covid-19 se expande entre la población local, generando ingresos hospitalarios y muertes, la perspectiva comienza a cambiar, los españoles empiezan a ser más conscientes de que la enfermedad está en sus calles y que son vulnerables.

Los gobiernos, nacional y autonómicos, decretan una batería de medidas buscando frenar la alta curva de crecimiento de los contagios: Cierre de centros escolares, cierre de residencias para adultos mayores, cancelación de eventos culturales y deportivos (Las fallas de Valencia, la liga de fútbol, Feria del libro de Madrid, partidos de Champions League, etc.).

También, medidas económicas y fiscales que buscan paliar las pérdidas de empresas, trabajadores y familias, promoción del teletrabajo, entre otras. Sin embargo, la clase política seguía inmersa en la polarización habitual, en sus luchas de partidos y en debates sin consenso sobre si las pautas adoptadas eran necesarias, oportunas, exageradas o tardías.

Aun así, en los primeros días tras el cierre de escuelas, colegios y universidades los bares, terrazas, calles y parques de Madrid se llenaron de estudiantes con ganas de divertirse, como si de las vacaciones de verano se tratara. Mientras que los adultos mayores (grupo de riesgo) que vieron cerrados sus centros de día, se trasladaron a los parques, centros comerciales y calles.

Por otra parte, muchos de aquellos ciudadanos con segundas viviendas en zonas rurales y de costa se desplazaron hasta ellas con sus hijos, a modo de vacaciones, lo que generó que muchos llevaran el riesgo de contagio a esas regiones.

Se confirman los primeros casos positivos en figuras políticas de la oposición y en dos ministras. A partir de ese momento en Madrid, principal foco del contagio en España, más ciudadanos incorporaron el uso de tapabocas, mascarillas y guantes de látex en su día a día, como medidas de prevención, pero pronto estos elementos y el gel desinfectante de manos, escasearon.

Ante esto, el gobierno y las autoridades sanitarias hacen un llamado urgente a la disciplina y responsabilidad personal y colectiva, pidiéndole a la gente que permanezca en sus hogares y que solo salgan en caso estrictamente necesario. Varias comunidades autónomas cerraron los negocios de hostelería (bares, restaurantes, etc.), museos, centros comerciales, locales de ocio, discotecas y otros.

Sin embargo, frente al creciente número de los casos positivos y buscando atajar el contagio el gobierno de Pedro Sánchez declaró el Estado de Alarma que, durante 15 días, prorrogables, permite movilizar recursos económicos y sanitarios para afrontar la crisis, pero que también posibilita limitar la circulación de la población, requisar bienes temporalmente, ocupar industrias o racionalizar el consumo.

El viernes 13 de marzo, poco más de 2 semanas después de que se confirmara el primer contagio autóctono en el país, los casos de Covid-19 confirmados en España superan los 5 mil y 133 personas han fallecido. El gobierno prevé que, en los próximos días, se alcazarán los 10 mil casos positivos y los expertos en modelos estadísticos afirman que, de seguir la tendencia, en la primera semana de abril se alcanzaría el pico de contagio del virus.

¿Qué lecciones puede dejarle a Colombia el recorrido de España, en su estrategia frente al Covid-19?

  1. Asumir que la crisis sanitaria del coronavirus es seria y que atenta contra el sistema de salud de cualquier país, pues en caso de que éste se vea saturado o colapse (especialmente en lo referente a los servicios en UCI y UVI) el país se quedaría sin capacidad para atender emergencias graves como accidentes, pero, sobre todo, sin capacidad para brindar atención a enfermos crónicos, pacientes de cáncer, coronarios, de enfermedades raras/huérfanas, enfermedades respitarorias, entre otros, que podrían quedarse prácticamente desamparados. Así, minusvalorar el virus solamente puede ocasionar pérdida de vidas.
  2. Es importante que las autoridades tomen pronto medidas decididas y arriesgadas para limitar el contagio del coronavirus. Medidas siempre acordes con las recomendaciones de los científicos, aunque sean polémicas e impopulares.
  3. Aunque el abordaje del Covid-19 afecte la economía, deben prevalecer el interés general, las vidas de la población y el sistema sanitario.
  4. Es necesario garantizar el abastecimiento de alimentos en tiendas y supermercados.
  5. Dejar de lado la polarización política que solo conduce a la crispación y a la pérdida de un tiempo valioso en la estrategia de acción.
  6. Los ciudadanos deben mantener la calma, no entrar en pánico ni hacerle el juego a la desinformación distribuyendo mensajes catastrofistas y/o rumores sin base científica en las redes sociales.
  7. Seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias en cuanto a prevención (lavado frecuente de manos, higiene, mantener distancia de seguridad, limitar contactos, llamar al número de teléfono indicado ante la presencia de síntomas, etc.)
  8. Ser conscientes de que la crisis del coronavirus solo se puede superar con conciencia ciudadana, compromiso decidido de toda la población y privilegiando la solidaridad.
  9. Adquirir con tiempo jabón, gel desinfectante de manos y tapabocas, pues es casi seguro que se agoten. En ese caso preparar el gel con alcohol, glicerina y un poco de agua, pero si la glicerina también se agota, optar por la mezcla de alcohol y gel de aloe vera.
  10. Optar por la medicalización de hoteles, pabellones deportivos y residencias de ancianos, para atender a los afectados leves, como parte de un seguimiento sanitario intermedio entre el domicilio y el hospital.
  11. No acaparar papel higiénico, no es necesario.