Consejos para integrarse en un país nuevo (I)

Fuente: Yousef Alfuhigi, Unsplash

Se calcula que en el mundo hay 272 millones de migrantes internacionales, de acuerdo a cifras del Foro Económico Mundial (de los que cerca de 80 millones son por desplazamiento forzado) y debido a la interconexión y globalización hay muchas posibilidades de que millones más puedan trasladarse al extranjero, en algún momento, por estudio, trabajo, motivos familiares, desplazamiento u otras causas.

Establecerse en un nuevo país puede ser emocionante, estimulante, desafiante e intimidante, todo a la vez, pero cuando te mudas de país también te das cuenta de lo fuertemente unido que estabas a la cultura de tu país de origen y a tu idioma.  

Por ello, aquí compartimos algunos consejos que pueden ayudarte a tener una mejor experiencia en tu proceso de asentarte un nuevo país, cultura y estilo de vida.

  • Investiga la cultura de tu nuevo país antes de mudarte

Conocer las normas y expectativas culturales del país al que te vas a trasladar es fundamental. Por eso es importante que te documentes acerca de sus normas de comportamiento, usos y costumbres habituales y la etiqueta cultural de tu próximo hogar. Esto te ayudará a cumplir con las normas locales de respeto, te evitará confusiones y además reducirá el choque cultural que se suele experimentar al trasladarse de país.

  • Establece objetivos

Independientemente de las razones que te hayan llevado a vivir en el extranjero, busca sacar la mejor de esa experiencia, y para ellos es decisivo que te traces algunos objetivos concretos que darán sentido a esta vivencia, especialmente en los momentos difíciles o de incertidumbre. Los objetivos trazados te ayudarán a transitar la experiencia de la emigración, por eso asegúrate de celebrar cuando los consigas.

  • Aprender lo básico del idioma

Conocer el idioma es fundamental para el proceso de integración en una nueva sociedad, no solo porque te ayuda a sentirte parte de ella, sino porque te ayuda a ser aceptado por la gente local. Por ello, aunque no hables fluidamente la lengua de tu nuevo país al llegar, asegúrate de aprender palabras y expresiones básicas de saludo, agradecimiento y términos simples que te ayuden cuando acudas al supermercado, en el sistema de transporte, en un restaurante y en general, a desenvolverte en el día a día y a romper la barrera idiomática en el país de acogida.

Ten en cuenta también que, si tienes amigos, colegas o compañeros locales, ellos apreciarán tus esfuerzos por comunicarse en su idioma materna.

También es importante la subrayar la importancia de hacer preguntas cuando tenemos no entendemos y/o tenemos dudas acerca de algo, en lugar de suponer, en un entorno desconocido, porque seguramente nos estaremos basando en juicios referentes a lo que ya conocemos y en un país distinto las cosas y las razones que las sustentan, pueden funcionar de una manera distinta a como era en casa. Así que, ante las dudas y para evitar malentendidos pregunta y eso también te dará pie para comenzar nuevas conversaciones.

  • Ten una mentalidad abierta

Fácil decirlo, difícil conseguirlo, sin embargo, mantener una mente abierta es crucial para que la experiencia de vivir en un país distinto al nuestro sea placentera y enriquecedora. Por eso es importante evitar las comparaciones constantes, pues esto solo pueden llevarnos a la frustración. El mejor enfoque frente a la nueva realidad debería ser: no es mejor ni peor, solo diferente….y ante las nuevas propuestas, en lugar de rechazarlas de plano, si no se refieren a nada que atente contra tus principios, mejor pensar, ¿por qué no?

  • Aceptar la nostalgia

La nostalgia es perfectamente normal después de mudarse a un nuevo país. Sumergirse en una nueva cultura y un nuevo idioma puede hacer que te sientas aislado en tus propias experiencias o que añores las comodidades y familiaridades de tu hogar. Pero no dejes que la nostalgia te impida disfrutar de tu nuevo hogar. Reconócela, pero no te obsesiones con ella.

  • Crea un espacio familiar reconfortante

Vivas donde vivas, tu casa debe ser un santuario al que puedas acudir en busca de paz y comodidad y esto es especialmente importante cuando se vive en un lugar desconocido. Por eso, toma algunas medidas adicionales para que tu nueva casa o apartamento se sienta realmente como un hogar. Así que lleva fotos, recuerdos, objetos que te recuerden tus orígenes, a tus seres queridos y que te ayuden a crear una sensación de familiaridad, bienestar y seguridad. Siempre sabrás que tienes un lugar para relajarte, que no parecerá tan diferente y nuevo y te ayudará a curar la nostalgia.

  • Salir y explorar

Una de las mejores partes de mudarse a un nuevo país es la inmersión en una nueva sociedad, cultura, idioma; esa sensación de que todo es nuevo y hay mucho por explorar.  Por eso, recorre tu barrio, visita los principales sitios, atracciones y puntos de interés de tu pueblo o ciudad, da muchos paseos, presta atención a la gente, su forma de hablar, vestir, su gestualidad; en tus recorridos mira con atención todo lo que veas por el camino: la señalización de las calles, la arquitectura, la publicidad, cómo funciona el tráfico, el ritmo de la gente al caminar, etc.

Conectar con tu nuevo entorno puede tener un efecto especialmente beneficioso en tu transición. Acudir a museos, edificios públicos y parques nacionales podrá ayudarte a comprender mejor la historia local y a tener un mayor sentimiento de conexión.

Emigrar te permitirá vivir, crear y sumergirte en una vida nueva, pero para sacar lo mejor de esta experiencia deberás superar tus miedos, aprehensiones o prevenciones y poner tu voluntad en juego, así que explora, camina, toma el transporte público, haz preguntas y da rienda suelta a tu curiosidad.

Espera la segunda parte….

Un estudio revela que vivir en el extranjero aumenta la claridad en la toma de decisiones

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Por:

Versión original en Forbes

La tecnología nos está permitiendo reconsiderar las limitaciones del trabajo y nos está dando la oportunidad de redefinir nuestro estilo de vida. Sin la necesidad de estar en un escritorio, los trabajadores pueden trabajar desde cualquier lugar en el que elijan vivir temporal o permanentemente.

En 2017, las Naciones Unidas informaron de que 258 millones de personas viven en un país distinto de su país de nacimiento, lo que representa un aumento del 49% desde 2000. Ahora, con redes móviles más rápidas, fácil acceso a videoconferencias y aplicaciones de mensajería cifrada, los trabajadores cuentan con un número creciente de métodos para mantenerse en contacto con sus empleadores, amigos y familiares, independientemente de su ubicación.

Un estudio realizado en 2018 por académicos de la gestión y el comportamiento organizativo en las universidades de Rice, MIT, Carolina del Norte y Columbia, mostró lo gratificante que es para las personas trasladarse al extranjero.

La investigación llega en un momento en el que cada vez son más los jóvenes que eligen el nomadismo digital como estilo de vida y las nuevas herramientas tecnológicas facilitan los viajes y la transición entre países.

Los beneficios en varios niveles incluyen el éxito profesional, la apreciación de los diversos orígenes culturales y la ampliación de perspectivas que mejoran la toma de decisiones, la gestión del estrés y el rendimiento laboral. El estudio examinó la claridad del autoconcepto, definida como “definida con claridad y confianza, internamente consistente y temporalmente estable”. El estudio encontró que:

Vivir en el extranjero aumenta la claridad

Se les pidió a los participantes que identificaran lo amables que eran con afirmaciones como “En general, tengo una idea clara de quién soy y qué soy” y “Rara vez experimento conflictos entre los diferentes aspectos de mi personalidad”. Después de seis estudios, incluyendo pruebas sobre si los participantes tenían autoclaridad antes de mudarse, los investigadores concluyeron que las personas que habían vivido en el extranjero adquirieron un mayor sentido de claridad sobre aquellos que no tenían la experiencia de vivir en el extranjero.

Reflexiones y discernimiento.

Los participantes que vivían en el extranjero participaron en exploraciones de auto-reflexión de sus valores y creencias mientras exploraban un nuevo entorno, cultura y sistemas de creencias diferentes a los que estaban familiarizados con ellos. Esto les permitió discernir y reflexionar sobre sus propios valores y creencias.

Experiencias extranjeras más profundas aumentan la claridad del autoconcepto

El estudio mostró que trasladarse de un lugar a otro sin tener la intención de quedarse por un largo período de tiempo no tuvo un impacto significativo en la claridad del autoconcepto. Los participantes que habían vivido en un país durante al menos tres años experimentaron un sentido más claro de sí mismos.

Más claridad en la toma de decisiones de carrera.

Esta parte de la investigación estudió a los participantes que habían vivido en el extranjero y la claridad que mostraban sobre sus planes de carrera futura. Los que habían vivido en el extranjero manifestaron un mayor sentimiento de confianza y convicción en sus aspiraciones profesionales.

No hay muchos estudios de investigación centrados en los beneficios de vivir en el extranjero como éste. En cambio, hay una investigación bien documentada que explora los beneficios de aprender un nuevo idioma, y hay un creciente cuerpo de investigación sobre los niños de la tercera cultura que examina las características de los niños que crecen en una cultura diferente a la de sus padres.

Está claro que vivir en el extranjero tiene beneficios que van más allá de la realización profesional. Aprender a adaptarse a nuevos entornos y tomar decisiones con razonamiento sólido en contextos interculturales son rasgos positivos de liderazgo.

Ahora, como sugiere la investigación, vivir en el extranjero durante un largo período de tiempo fortalece la autoconciencia y la claridad de discernimiento para tomar decisiones en la propia carrera.

El duelo de los migrantes españoles

Mi abuela nació en Francia. Pese a haber llegado muy joven a España, siempre tuvo un marcado acento francés y me irritaba que pronunciara mi nombre como “Selia” en lugar de “Celia”. Cuando algo le disgustaba solía decir: “Esto en Francia no pasa”. Lo paradójico es que cuando iba a Francia de vacaciones, repetía la misma frase, pero a la inversa: “Esto en España no pasa”. Entonces yo no entendía que estaba haciendo equilibrios para preservar su identidad y proteger su autoestima. Ahora, después de varios años prestando atención psicológica a emigrados, veo cómo, al igual que mi abuela, los españoles que viven en el extranjero movilizan sus recursos psicológicos para preservar su identidad. Seguir leyendo

A considerar, antes de dar el salto (I)

Ana, española, licenciada en Económicas recuerda con gratitud los tres años vividos en Colombia, gracias a su trabajo en un programa de cooperación internacional, asegurando que “esa etapa me permitió sentirme viva cada día, conocer gente valiosa, vivir experiencias impensables y sobre todo disfrutar de la sensación de que una nueva aventura me esperaba cada día al salir de casa”.

Cuando circunstancias laborales, de estudio o simplemente el deseo de expandir horizontes nos llevan a vivir en el exterior, aunque sea temporalmente, es importante tener en cuenta algunas consideraciones previas como investigar, recoger información, planear el viaje y en buena medida estar dispuesto a olvidar la monotonía, para que el traslado sea una experiencia exitosa.

Aquí exponemos algunas de las implicaciones de un traslado al exterior.

Ventajas

Oportunidades de viaje: Su nueva ciudad y país serán vastos territorios a descubrir, donde todo, comenzando por su barrio, será nuevo y cada día le brindará oportunidades de descubrimiento.

Trasladarse a España, por ejemplo, le dará la oportunidad de descubrir este país, su patrimonio cultural, arquitectónica, gastronómica, entre otros aspectos, y, dependiendo de sus posibilidades, explorar otros países europeos, gracias incluso a un corto vuelo de bajo coste. A su vez, vivir en Colombia le dará la oportunidad de descubrir la grandeza de sus paisajes, su enorme diversidad o su riqueza cultural, así como conocer otros lugares de Latinoamérica.

Expansión del conocimiento: Vivir en el exterior implica conocimiento y aprendizaje constantes acerca de la nueva cultura, idioma, historia, estilo de vida, entre otros aspectos del nuevo entorno. Medios de comunicación, museos, clases, etc., son útiles al momento de sumergirse en otro medio, pero la mejor alternativa para descubrir una nueva realidad es la cotidianidad, porque la conversación con gente del común, las vivencias del día a día, un viaje en transporte público, la compra en una tienda, entre otras experiencias, son excelentes oportunidades para acercarse a ese contexto.

Crecimiento personal: Vivir fuera de nuestro país, sin duda, aporta crecimiento emocional y personal, pues enfrentarnos a entornos, situaciones, vivencias y desafíos desconocidos, nos ayudan a crecer internamente, ampliar horizontes e incluso ganar confianza.

Nuevas relaciones: Ampliar nuestro círculo social, de amistades, conexiones profesionales y relaciones en general, involucra descubrir, conocer y asimilar nuevos códigos de comunicación, de comportamiento y formas de hacer las cosas. El paso del tiempo, generalmente, nos ayuda a asimilar y asumir una realidad diferente y contribuye para que valoremos positivamente la diversidad. Además, es importante tener en cuenta que las nuevas conexiones profesionales pueden incidir en nuestro futuro éxito profesional.

Desventajas

Un cambio de país también implica desventajas potenciales entre las que están:

Choque cultural: Cambiar de país puede ser una experiencia difícil, especialmente en las primeras semanas después de arribar al nuevo destino, lo que puede desatar oleadas de nostalgia, malestar y hasta la sensación de haberse equivocado al tomar la decisión emigrar. Las diferencias en los aspectos más pequeños de la cotidianidad, el transporte, la comida, las formas de relacionamiento, pueden hacernos sentir abrumados, frustrados e incluso generar rechazo respecto a un entorno que sentimos ajeno. Esta situación suele ser temporal y a medida que pasa el tiempo y el proceso de inmersión en el nuevo país avanza, la sensación de alejamiento, extrañeza o incluso rechazo se desvanecen. Superar esta etapa requiere estar abierto a descubrir, probar, exponerse, sumergirse y familiarizarse con la nueva cultura.

Barrera idiomática: Entre España y Colombia hay un idioma común, sin embargo, existen numerosos modismos, refranes, frases hechas, entre otros, que hacen que en un comienzo podamos perdernos toda la complejidad de los mensajes, las ironías y hasta los chistes. Por ello, conversar con la gente local, ver la televisión, ir al cine, leer diarios y pedir amablemente explicaciones acerca de aquello que no entendamos, nos ayudará a aprehender los diversos significados y comunicarnos mejor.

Eres el/la nuev@: La sensación de ser el nuevo del barrio, del lugar de estudio o de trabajo, estar en un ambiente no familiar y no tener amigos, todo a la misma vez, puede ser una situación intimidante y hasta angustiosa que demanda calma, tiempo y paciencia. Afortunadamente, tanto colombianos como españoles suelen ser gente sociable, abierta y receptiva. Por eso, si tiene la oportunidad involúcrese en asociaciones, voluntariado u otros grupos similares, con el objetivo de aportar, pero también interactuar con gente con intereses comunes.

Finanzas: Adaptarse al cambio de moneda, controlar el gasto o equilibrar las finanzas puede ser complejo al comienzo de su nueva aventura, además, tener dinero ahorrado es necesario para el mejor desembarco en un nuevo país.

Y finalmente recuerde que emprender la vida bien sea en Colombia o en España implica investigar, buscar información adecuada, planear, pero también apertura mental para explorar, asumir nuevos aprendizajes, oportunidades y aceptar la validez de la diferencia.