¿Por qué un viaje te renueva y te remueve?

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Viajar puede y debe ser una experiencia de aprendizaje y transformadora y, si emprendemos la aventura con mente abierta, podremos adoptar aquellos aspectos que consideremos positivos y que enriquecerán nuestro día a día incluso cuando el viaje haya terminado. Estos son algunos de los aportes que dejan los viajes:

Puntualidad: En términos generales en España la gente suele ser más puntual que en Colombia y al viajar o residir por un tiempo en el país ibérico (y más aún al norte de Europa) será necesario adoptar esa buena costumbre para evitar malas experiencias como perder una cita, un medio de transporte, o no poder realizar una gestión importante. Ten en cuenta que “la ley del cuarto de hora”, tan extendida en Colombia, es un hábito nocivo en otras latitudes.

Asertividad: Entendida como la toma de conciencia sobre nuestros deberes y derechos y el posicionamiento, la comunicación y defensa de esos derechos y de nuestras convicciones de manera firme, directa y clara, pero sin agresividad, y respetando a su vez las ideas y opiniones de los demás.

Respeto a la diversidad: Viajar amplía nuestros horizontes, nos damos cuenta de que la gente de cada país tiene sus propias y diferentes maneras de pensar, actuar, vestir, comportarse o divertirse y constatamos que nuestra cultura es una más en un amplio espectro; que no es mejor ni peor, simplemente diferente y que, por eso mismo, la nuestra y las de los demás son valiosas, porque la variedad, la diversidad implican enriquecimiento.

Ciudadanía: Viajando por países como Finlandia se entiende bien que el sentido de responsabilidad y compromiso de una persona hacia su país se expresa haciendo respetar sus derechos y honrando y cumpliendo con sus deberes frente al Estado.

También se entiende que la razón de ser del Estado, debe ser velar, servir y trabajar por el bienestar de sus ciudadanos, garantizándoles una buena calidad de vida, expresada en muy buenos servicios públicos, como salud, educación, transporte, entre otros, accesibles para todos.

Coraje: Viajar o residir por un tiempo en un país extranjero implica enfrentarse a situaciones nuevas y tomar muchas decisiones cada día (qué sectores recorrer, cómo movernos, cómo llegar al lugar elegido cuando estamos perdidos, cómo comprar, etc.) y aunque en un principio, estar en un contexto extraño pueda golpearnos la confianza, superar nuestras dudas, dificultades y adquirir nuevos aprendizajes alimentan nuestra autoestima.

Viajar exige desplegar la versión más auténtica de nosotros mismos y comprobar que podemos asumir situaciones novedosas, adaptarnos y disfrutarlas, nos aportará satisfacciones.

Humanidad: Más allá de los paisajes, los museos, el patrimonio arquitectónico o las fotos hechas, las experiencias que se quedan en el corazón son las compartidas con las personas que vamos conociendo a lo largo del viaje y que, generalmente, ponen en evidencia lo que nos define como seres humanos.

Esa conversación espontánea con la gente que te explica cómo usar esa particular máquina para comprar los billetes del tren, por dónde moverte o cómo llegar a tu objetivo cuando estás desorientad@, el que te cuenta que alguna vez ha visitado o le gustaría conocer tu país de origen, la señora que te ayuda a traducir tu petición del inglés al idioma local, o incluso aquellos que se acercan a ti simplemente por escucharte hablar en un idioma que les llama la atención, esas sonrisas, la calidez, la curiosidad, el deseo de compartir y conocer, eso es lo que nos llevamos.

Porque un viaje nos renueva y nos remueve y viene a recordarnos, por si en algún momento lo habíamos olvidado, que las verdades absolutas no existen y que el respeto hacia otras culturas es fundamental.

¿Y tú qué opinas sobre viajar? ¡Cuéntanos tus experiencias!!

Expresiones populares en España y Colombia

Esta es una pequeña guía que te ayudará a entender y hacerte entender si viajas entre Colombia y España:

  1. ¡Qué jartera! o ¡Qué mamera!: Se utiliza para expresar aburrimiento, agobio, molestia o fastidio ante alguna situación.
  2. Hagamos vaca: recolectar dinero para algún propósito común, por ejemplo: comprar bebidas, comprar un regalo, etc.
  3. Paila: La RAE la define como un sartén o vasija de metal redonda y poco profunda, pero cuando un colombiano dice “paila” está llamando la atención sobre una situación inconveniente, perjudicial o desafortunada.
  4. Está meando fuera del tiesto: Estar equivocado, estar pensando, hablando o concluyendo algo erróneo.
  5. A otro perro con ese hueso: Expresión muy útil para manifestar que tienes experiencia respecto a un asunto y que no te dejas engañar o enredar con versiones tergiversadas.
  6. No dé papaya: Es una advertencia a no exponerse, no ponerse en situación de desventaja, no ser ingenuo o meterse en problemas.
  7. Tenaz: Típica expresión para decir qué fuerte, qué complicado o qué difícil.
  8. Las cuentas claras y el chocolate espeso: Esta expresión llama la atención sobre la necesidad de dejar todos los aspectos claros en un pacto desde un comienzo, facilitando la confianza entre las personas implicadas y evitando sorpresas de último minuto.
  9. A la orden: Suele expresar “de nada” o “a su servicio”
  10. De una: expresión que se refiere a hacer algo inmediatamente. Así, ante alguna propuesta tentadora se puede contestar “Listo, de una”.

En España

  1. Ya vendrá el tío Paco con las rebajas: Se refiere a que llegará un momento en que no haya más remedio que afrontar la realidad.
  2. ¡Qué chorrada!: Hace referencia a una tontería o a algo que no tiene importancia
  3. Se le vio el plumero: Se utiliza para expresar que hemos descubierto las verdaderas y ocultas intenciones de alguien. Generalmente se asocia a cuestiones políticas.
  4. No da palo al agua: Se refiere a una persona vaga, alguien que vive del cuento.
  5. Irse por los cerros de Úbeda: Significa que alguien se aparta del asunto central del que se está hablando y se dispersa. También significa perderse o extraviarse.
  6. Dejarte en la estacada: Se refiere a dejar a alguien abandonado o plantado en un momento o ante una situación difícil y cuando más lo necesita.
  7. Hacer algo “a la chita callando”: Significa hacer algo con mucho sigilo, con disimulo o en secreto.
  8. Que cada palo aguante su vela: Quiere decir que cada uno asuma sus responsabilidades, o que asuma las molestias o trabajos inherentes a su estado o profesión
  9. Le salió rana: Se refiere a cuando a alguien le sale mal un asunto o una persona cercana le sale mala o traidora.
  10. Meterse en un jardín: Expresa que alguien se mete en una dificultad, enredo o en una situación controversial cuando está hablando.

Y, ¿cuál es tu expresión favorita?, ¿podrías agregar alguna más?

Recomendaciones para alquilar vivienda en España o Colombia

Una vez llegues a tu nuevo destino en el exterior, y en caso de que decidas vivir por tu cuenta, una de tus principales prioridades será la consecución de una vivienda.

Es casi seguro que en un comienzo desees encontrar un piso/apartamento bonito, bien ubicado, cercano a los principales sitios de interés y con un alquiler económico, algo que será bastante improbable, pues un lugar que reúna todas estas características seguramente será costoso, especialmente en las grandes ciudades, lo que te llevará a ajustar tus expectativas con la realidad de lo que estás en capacidad de pagar.

Sin embargo, es recomendable que antes de iniciar tu viaje comiences a investigar acerca del mercado inmobiliario de tu nueva ciudad, a través de agencias inmobiliarias, páginas webs de sitios de alquiler, foros de expatriados, etc.

Además, respecto a la situación de alquiler de vivienda en España y Colombia, es importante que tengas en cuenta aspectos como:

España

El alquiler de una vivienda debe estar regido por un contrato firmado por las partes implicadas y debe detallar los derechos y obligaciones de propietarios e inquilinos.

Para el alquiler de un piso completo, los propietarios usualmente solicitan contrato de empleo, nóminas, declaración de la renta, saldo bancario u otro documento que demuestre la solvencia del inquilino. Además, suelen pedir uno o dos meses del alquiler como fianza/depósito y establecen la duración mínima del contrato (si no se acuerda un plazo, la ley española entiende que éste es de un año).

El alquiler generalmente incluye los gastos de comunidad/administración, limpieza de zonas comunes, portería, entre otros, mientras que los suministros de agua, electricidad, internet, etc., le corresponden al arrendatario.

Previamente debes consultar si el piso está amueblado o no, cómo es el servicio de gas, cuál es el sistema de calefacción, si la vivienda tiene servicio de internet o deberás contratarlo por tu cuenta, quién se encarga de las reparaciones, entre otros aspectos.

También, es recomendable comprobar las instalaciones de fontanería, electricidad, la presión de agua caliente, el estado de los electrodomésticos y de las persianas y recoger por escrito el estado en el que se encuentra la vivienda o habitación que vas a alquilar.

Si se trata de un piso/apartamento compartido con otras personas debes aclarar cuántas personas residen en la vivienda, cómo se dividen los gastos de luz, agua, calefacción, internet, etc; cuáles son las principales normas de convivencia, cuáles son las edades, ocupaciones y hábitos de los otros inquilinos, a fin de intentar establecer compatibilidades y posibles incompatibilidades.

Además, debes tener en cuenta que si el arrendatario quiere rescindir el compromiso adquirido tendrá que avisarte 30 días antes y si tu deseas dejar la vivienda, también deberás comunicárselo al propietario con 30 días de antelación.

Cuando el inquilino se marche recibirá la devolución de la fianza/depósito que entregó al propietario, siempre y cuando se constate que el inmueble ha quedado en buen estado y no hay deudas con las compañías de suministros.

Colombia

En Colombia la Ley 820 de 2003 regula el régimen de arrendamiento de vivienda urbana y consagra los derechos y obligaciones de arrendatarios en inquilinos. Esta norma también rige qué uso se le va a dar al inmueble, la duración del contrato, los términos del mismo, etc.

Ten en cuenta que para alquilar una vivienda en Colombia deberás proveer y acreditar información financiera, laboral y personal a la agencia inmobiliaria o al propietario de la vivienda, en caso de que se trate de una negociación directa.

Así, el inquilino deberá presentar su documento de identificación, estados de cuenta, extractos o certificados bancarios. Además, para acreditar la solvencia económica, los arrendatarios también suelen solicitar un certificado laboral donde conste el nombre de la empresa, cargo, salario, tiempo de servicio y las tres últimas nóminas del arrendatario.

En Colombia los propietarios suelen pedir un avalista/codeudor, quien también debe acreditar ingresos suficientes para asumir el pago del alquiler, en caso de ser necesario, y también se exige uno o dos meses de alquiler como fianza/depósito.

La ley 820 de 2003 contempla que, entre las obligaciones del inquilino están: pagar oportunamente el canon de arriendo como queda estipulado en el contrato, velar por el inmueble, el mantenimiento y el uso normal del mismo y hacer los arreglos correspondientes, si se presentan daños ocasionados por el mal uso de la vivienda.

Cualquiera que sea tu caso, recuerda que los expertos recomiendan comprobar que quien alquila la vivienda es realmente el/la propietari@ de la misma (a través de una nota simple solicitada en el registro de la propiedad) para evitarte malas experiencias y también aconsejan no destinar más del 35% de tus ingresos netos al alquiler, teniendo en cuenta que también deberás asumir los costes de agua, electricidad, internet, gas, etc.

¿Te has enfrentado a la búsqueda de vivienda en el exterior? ¿Qué consejo le darías a quien deba asumir esta experiencia?.

Los tropiezos en el extranjero

Después de conocer los diversos beneficios que conlleva estudiar en el exterior, debemos mencionar algunos de los aspectos negativos que muchos estudiantes pueden enfrentar en su país de acogida. Entre ellos están:

Es caro: Estudiar en el extranjero implica una fuerte inversión, que se incrementa si primero es necesario aprender el idioma del país de llegada. Además, los gastos generalmente son altos porque usualmente optamos por estudiar en países con economías más fuertes que la nuestra.

En el exterior se deben asumir no sólo los gastos referentes a los estudios, sino también los de manutención y los imprevistos que surjan en el día a día. Si a esto sumamos que probablemente desearás salir y explorar tu nuevo hogar, entonces deberás tener dinero disponible para turismo, entretenimiento y emergencias.
Por esto, si no has hecho la planificación necesaria, en algunos momentos, las presiones financieras podrán socavar el disfrute de tu experiencia.

Sentimiento de soledad: Al no tener a tu familia alrededor seguramente ganarás independencia, pero, si eres de l@s que necesitan supervisión para cumplir con tus metas, también corres el riesgo de no centrarte en los estudios. Además, hacer y desarrollar amistades toma tiempo y puede ser más difícil en una cultura distinta, por eso, al no tener a tus amigos y familiares cerca, en ocasiones podrás sentire perdido o alienado.

Barrera idiomática. Existen barreras lingüísticas en todos los países y es importante conocer el nivel de fluidez idiomática que se espera de ti, tanto por parte de tus profesores y compañeros, como de los ciudadanos con los que te comunicarás en el exterior.

Si estudias en un lugar donde hablen un idioma diferente al tuyo, completar un curso educativo podría demandar un conocimiento a fondo de la lengua. Además, la falta de comprensión del lenguaje podría dificultar el proceso de ganar nuevos amigos y establecer redes sociales.

Pero, incluso estudiando en un país con tu misma lengua nativa, para comunicarte bien tendrás que aprender a desentrañar los diferentes sentidos y significados del idioma, y entender dichos y frases hechas. Por ejemplo, en España comprender qué quieren decirte con “Donde dije digo, digo Diego” o en Colombia con “Está dando lora”.

Choque cultural: Podrás encontrarte sacudido por el repentino cambio de cultura, porque la comida, la religión, los sistemas de transporte, el estilo de vestir, etc., pueden diferir de los de tu país de origen.

Este choque cultural puede ocasionar sentimientos de tristeza, frustración, ansiedad y nostalgia en algunos momentos, y si no estás preparado adecuadamente para hacer frente a esas diferencias, podrían conducirte a un gran estrés.

Algunas de las diferencias de la nueva cultura a la que te enfrentas pueden ser prácticas y obvias, otras pueden ser más sutiles y es probable que encuentres diferencias sociales y psicológicas, o diferencias en la forma como las personas se comportan y se relacionan entre sí.

Legalización de los estudios: Si no haces las consultas pertinentes sobre los procesos de legalización de títulos en el extranjero, puedes encontrarte con que al regresar a casa no puedas convalidar tus estudios, lo que implicará no sólo que has gastado una fuerte suma de dinero, sino un gran contratiempo en tu desarrollo profesional.

Seguro de salud adicional: Estudiar en el exterior, en la mayoría de los casos, implica contar con un seguro médico internacional, que ofrezca una cobertura completa a los estudiantes extranjeros.

En el mercado actual existen opciones asequibles y que brindan servicios de calidad, pero al momento de planear tu viaje es importante que te informes y valores bien las opciones, pues un seguro médico internacional es un desembolso, pero también puede reducir significativamente tus gastos personales, en caso de que ocurra una enfermedad o lesión inesperada durante el curso de tu programa.

¿Conoces otras desventajas de estudiar en el extranjero? Cuéntanos.

Estudiar en el exterior, experiencia de amplio impacto

Estudiar en el extranjero puede ser una de las experiencias más beneficiosas para un estudiante universitario, no solo por la oportunidad de obtener una certificación académica de calidad, influir en su crecimiento personal y en su desarrollo intercultural, sino también, porque es una vivencia que suele tener gran impacto, a largo plazo, en la vida personal, profesional y académica de quienes la experimentan.

Por eso, si está valorando esta posibilidad, aquí detallamos algunos de los beneficios.

Ventajas de estudiar en el exterior

 1. Ver el mundo: Una de las principales razones por las que considerar un programa del estudio en el exterior es la oportunidad de experimentar un nuevo país con su diversidad, territorios, perspectivas, cultura, costumbres, patrimonio, estilo de vida y actividades. Estando en el extranjero, además, podrá visitar ciudades o países de los alrededores y ampliar su visión del mundo.

 2. Educación: Al estudiar en el exterior usted podrá experimentar diferentes estilos de educación, descubrir nuevos enfoques respecto a su especialidad y sumergirse en el sistema educativo de su país de acogida, lo que también le permitirá experimentar y entender a la gente de su nuevo entorno, sus tradiciones y cultura.

Muchas universidades extranjeras tienen destacadas áreas de especialización, al igual que técnicas, métodos y materiales de enseñanza novedosos, que seguramente le permitirán obtener una acreditación académica de alto nivel.

3. Independencia: Generalmente las personas que estudian en el exterior ganan independencia, son más capaces de auto gestionarse, completar proyectos por sí mismos, crecer y desarrollarse autónomamente. Muchos estudiantes que deciden estudiar en el extranjero están dejando su hogar por primera vez y esta vivencia también fomenta en ellos la confianza y autosuficiencia necesarias para desenvolverse en el país de acogida.

4. Adoptar una nueva cultura: La inmersión cultural que se vive al estudiar en el exterior aporta distintas ideas y perspectivas sobre la vida, historia, creencias y la forma como una sociedad hace las cosas. Interactuar con trasfondos culturales, costumbres, tradiciones y ambientes sociales distintos, generalmente es una experiencia positiva que amplia nuestra mente y nos aporta una mejor comprensión y apreciación de la gente del país de acogida y de las diferencias o similitudes con nuestro país de origen.

5. Habilidades lingüísticas: Una de las mejores maneras de aprender o perfeccionar un nuevo idioma es estudiando en el exterior, pues esta experiencia le brindará la oportunidad de sumergirse completamente en esa lengua a través de su día a día.

Consejos
Infórmese, aprenda algo sobre su país de destino antes de la llegada

Aprenda el idioma y la cultura de su país anfitrión mientras usted vive allí

Esté abierto a nuevas experiencias

Esté preparado para hacer las cosas por su cuenta

Trate de integrarse

Asuma la aventura y diviértase

 6. Oportunidades de carrera: Al terminar su programa de estudios usted regresará a su hogar con nuevas perspectivas culturales, habilidades lingüísticas, buena educación y buena disposición para aprender.

Pero, además, esta experiencia, que tiende a ser bien valorada por los empleadores potenciales, suele revalorizar su currículum vitae, al entenderse que al haber vivido y estudiado en el exterior usted posee cualidades valiosas para el entorno laboral como: independencia, iniciativa y resiliencia. Esta experiencia demuestra también, que usted no teme a los retos y tiene capacidad de adaptación.

7. Nuevos intereses: Estudiar en el exterior le brindará la oportunidad de descubrir nuevas actividades, deportes e intereses que usted no hubiese descubierto si se hubiese quedado en casa, porque eran inaccesibles o sencillamente no existían en su entorno. Vivir en el exterior también le permitirá descubrir nuevos talentos, descubrir juegos, películas, bailes, discotecas, conciertos y muchas nuevas formas de entretenimiento.

8. Amigos para la vida: Uno de los mayores beneficios de estudiar en el exterior es la oportunidad de establecer relaciones duraderas y hacer nuevos amigos de diferentes orígenes y para toda la vida. Después de terminar el programa de estudios en el extranjero es importante que se mantenga el contacto con sus amigos internacionales, porque además de recompensar a nivel personal, ellos podrían ser claves en su camino profesional en el futuro.

9. Desarrollo personal: Estudiar en el extranjero pone de manifiesto una serie de nuevas habilidades como la autonomía, la curiosidad, el deseo constante de aprender y experimentar situaciones nuevas, pero, ante todo, le dará la oportunidad de descubrirse y conocerse a sí mism@. Y es que, aunque enfrentarse a un nuevo país por sí mism@, a veces puede ser abrumador, la capacidad para adaptarse a diversas situaciones y resolver problemas, son parte de la ganancia que deja esta valiosa experiencia.

10. Admisiones a escuelas de posgrado: Quien estudia en el exterior suele demostrar amplitud respecto a la diversidad, que no tiene miedo de buscar nuevos retos o ponerse en situaciones difíciles, así como su alto compromiso con su educación. Por eso, para las escuelas de posgrado que buscan candidatos que aporten un aspecto único a su universidad, quienes han estudiado en el exterior son una buena apuesta porque han demostrado que tienen la curiosidad y perspicacia educativas para ser líderes en una escuela de posgrados.

11. Experiencia de vida: Para la mayoría de los estudiantes esta puede ser la única oportunidad que tengan de residir en el exterior por un largo período de tiempo, así como una oportunidad para viajar y aprender sobre nuevas culturas. Estudiar en el extranjero es una experiencia única, divertida, que ampliará su perspectiva de vida y además, le dejará un montón de historias que contar cuando regrese a casa.

Y tú, ¿hás estudiado en el exterior?, ¿tu experiencia fue positiva?, ¿qué otras ventajas podrías mencionar?. Me encantaría leerte en los comentarios.

A considerar, antes de dar el salto (II)

Si es un hecho que próximamente se mudará al extranjero por unos meses, años o quién sabe si definitivamente, es importante que empiece a investigar, organizar y planear todo lo concerniente al viaje con suficiente antelación.

Aquí tiene algunas recomendaciones para comenzar su aventura:

Prepare sus documentos
El traslado a un nuevo país requiere preparar y realizar numerosos trámites, así que, asegúrese de hacerlos con la suficiente antelación para evitar el estrés de último momento. Tenga a mano un pasaporte válido, certificado de nacimiento, tarjetas de identificación, dinero y números de teléfono de emergencia.

Averigüe si su país de destino requiere un visado especial para extranjeros. Incluso visite la embajada del país más cercana a su ciudad para resolver sus dudas, pues en caso de que planee trabajar o estudiar en ese país, seguramente se le exigirán permisos de residencia y de trabajo.

Recabe referencias y documentos de su empleador anterior o de su entidad bancaria, podría necesitarlas. Asegúrese de tener actualizados todos los documentos necesarios para el viaje, revise las fechas de validez de los mismos, para evitar inconvenientes o mayores papeleos al momento de su llegada al país extranjero.

También, es recomendable que haga copias de todos los documentos importantes, de los formularios que haya rellenado y firmado, y de todos los documentos legales (poderes, documentos bancarios, información fiscal, autorizaciones sanitarias, entre otros), así como de los documentos de sus familiares, si viaja con ellos, o de su mascota, si también le acompaña.

Administre sus propiedades

¿Por cuánto tiempo se trasladará al nuevo país? Si su meta es el largo plazo o incluso se plantea residir en el exterior indefinidamente, usted podría desear vender algunas de sus propiedades muebles e inmuebles. Consulte en las agencias inmobiliarias sobre los trámites y costos necesarios. Además, infórmese con las aerolíneas sobre las condiciones y costes del traslado de sus pertenencias, en caso de que desee llevar consigo mucha ropa, equipaje. muebles y parte de sus propiedades.

Aunque llevar muebles, su vehículo u objetos de gran valor en un traslado internacional es una alternativa, haga muy bien sus cálculos porque los costes del transporte, impuestos, aduana y demás, pueden resultar excesivos, especialmente si prevé regresar en un año o dos. En ese caso, probablemente será más asequible guardar sus pertenencias en casa y comprar lo que necesite cuando llegue a su nueva ubicación. Un apartamento completamente amueblado y un coche comprado localmente (que cumpliría entonces las normas locales de emisiones, seguridad y conductor) puede contribuir en gran medida a simplificar, tanto logística como financieramente, un movimiento internacional.

Si su traslado es temporal, también es posible que desee considerar guardar sus pertenencias donde familiares o amigos, o alquilar un espacio de almacenamiento para las mismas, si no tiene casa propia.

Revise su salud

Es muy importante que adquiera un seguro de salud. En el extranjero, mientras define y realiza todos los trámites necesarios referentes a su estatus de estancia y/o residencia, situaciones inesperadas podrían hacer que necesitara atención médica. Por ello, infórmese acerca del sistema de atención de la salud del país al cual se muda, médicos disponibles y cómo están calificados y de las condiciones de acceso a los medicamentos recetados.

¿Está obligado a obtener un seguro privado? ¿O está cubierto por el seguro público? Esta información es clave especialmente si usted tiene problemas de salud preexistentes, que requieran un monitoreo regular. También es importante que tenga una copia de su historial médico antes del traslado.

En caso de viajar con niños es probable que necesite los registros de las vacunas que ya han tenido. Además, si utiliza gafas, lentes de contacto, aparatos médicos, entre otros, lleve la correspondiente receta que especifique las características de los mismos.

Si usa medicamentos recetados, investigue para comprobar si estos son lícitos en el nuevo país de destino, cómo obtener nuevas recetas, si podrá traer recambios o si los conseguirá fácilmente en su nuevo entorno.

También es una buena idea investigar el sistema de salud general de su país de destino para que sepa qué hacer, a quién llamar, a dónde ir y qué esperar si necesita atención durante su permanencia en el extranjero.

Impuestos y legalidad

Si usted tiene vivienda o propiedades, ahorros o planes de pensiones en su país de origen, es importante saber las implicaciones que el traslado podría implicar al respecto y hacer los trámites necesarios para que sus impuestos estén al día. De la misma manera, infórmese sobre la situación fiscal en su nuevo país, especialmente si su objetivo es trabajar en él, las tasas/impuestos a pagar y sobre todo asegúrese de saber qué es legal o no en su nuevo entorno, para evitar problemas por desconocimiento.

Traslado de enseres

Ropa: Infórmese sobre el clima de su nuevo lugar de destino, pues esto determinará el tipo de ropa que necesitará empacar. Lleve lo necesario, pero tampoco se obsesione con llevarlo todo, recuerde que, en España, por ejemplo, hay períodos de grandes rebajas en verano e invierno.

Productos de higiene personal: Todos tenemos preferencias por ciertos artículos de tocador que no existen en otros países o que pueden costar mucho más de lo que estamos acostumbrado a pagar. Por eso, asegúrese de empacar la cantidad suficiente de sus favoritos para los primeros meses, mientras conoce las alternativas que le ofrece el mercado local y sus precios.

Tecnología: Siempre será mejor comenzar en un nuevo país ligero de equipaje, aunque eso no signifique olvidar su vida anterior. Por fortuna hoy, gracias a la tecnología, es fácil llevarse en su ordenador portátil su música, fotografías o vídeos favoritos. Una computadora, IPad, teléfono móvil o lector electrónico serán también una excelente opción para mantenerse en contacto con sus seres queridos en su país de origen, a través de aplicaciones como Skype, Hangouts, WhatsApp u otro tipo de aplicaciones. Además, estos dispositivos le serán muy útiles para traducir idiomas, convertir divisas, por sus funciones de ubicación y navegación o para grabar y tomar fotografías.

Otros: Dependiendo de donde se esté reubicando, podría necesitar diversos enchufes eléctricos para cargar ordenadores, teléfonos móviles, o cualquier otro dispositivo, investigue esto antes de irse al extranjero. Sin embargo, a menos que se esté trasladando definitivamente o por un período muy largo, sería mejor obviar artículos como utensilios de cocina, platos y toneladas de ropa o libros, que podrían convertirse en un inconveniente. Recuerde que en algunos países las viviendas de alquiler incluyen el mobiliario esencial y si los deja guardados siempre podrá pedir a familiares o amigos que le envíen los verdaderamente necesarios.

A considerar, antes de dar el salto (I)

Ana, española, licenciada en Económicas recuerda con gratitud los tres años vividos en Colombia, gracias a su trabajo en un programa de cooperación internacional, asegurando que “esa etapa me permitió sentirme viva cada día, conocer gente valiosa, vivir experiencias impensables y sobre todo disfrutar de la sensación de que una nueva aventura me esperaba cada día al salir de casa”.

Cuando circunstancias laborales, de estudio o simplemente el deseo de expandir horizontes nos llevan a vivir en el exterior, aunque sea temporalmente, es importante tener en cuenta algunas consideraciones previas como investigar, recoger información, planear el viaje y en buena medida estar dispuesto a olvidar la monotonía, para que el traslado sea una experiencia exitosa.

Aquí exponemos algunas de las implicaciones de un traslado al exterior.

Ventajas

Oportunidades de viaje: Su nueva ciudad y país serán vastos territorios a descubrir, donde todo, comenzando por su barrio, será nuevo y cada día le brindará oportunidades de descubrimiento.

Trasladarse a España, por ejemplo, le dará la oportunidad de descubrir este país, su patrimonio cultural, arquitectónica, gastronómica, entre otros aspectos, y, dependiendo de sus posibilidades, explorar otros países europeos, gracias incluso a un corto vuelo de bajo coste. A su vez, vivir en Colombia le dará la oportunidad de descubrir la grandeza de sus paisajes, su enorme diversidad o su riqueza cultural, así como conocer otros lugares de Latinoamérica.

Expansión del conocimiento: Vivir en el exterior implica conocimiento y aprendizaje constantes acerca de la nueva cultura, idioma, historia, estilo de vida, entre otros aspectos del nuevo entorno. Medios de comunicación, museos, clases, etc., son útiles al momento de sumergirse en otro medio, pero la mejor alternativa para descubrir una nueva realidad es la cotidianidad, porque la conversación con gente del común, las vivencias del día a día, un viaje en transporte público, la compra en una tienda, entre otras experiencias, son excelentes oportunidades para acercarse a ese contexto.

Crecimiento personal: Vivir fuera de nuestro país, sin duda, aporta crecimiento emocional y personal, pues enfrentarnos a entornos, situaciones, vivencias y desafíos desconocidos, nos ayudan a crecer internamente, ampliar horizontes e incluso ganar confianza.

Nuevas relaciones: Ampliar nuestro círculo social, de amistades, conexiones profesionales y relaciones en general, involucra descubrir, conocer y asimilar nuevos códigos de comunicación, de comportamiento y formas de hacer las cosas. El paso del tiempo, generalmente, nos ayuda a asimilar y asumir una realidad diferente y contribuye para que valoremos positivamente la diversidad. Además, es importante tener en cuenta que las nuevas conexiones profesionales pueden incidir en nuestro futuro éxito profesional.

Desventajas

Un cambio de país también implica desventajas potenciales entre las que están:

Choque cultural: Cambiar de país puede ser una experiencia difícil, especialmente en las primeras semanas después de arribar al nuevo destino, lo que puede desatar oleadas de nostalgia, malestar y hasta la sensación de haberse equivocado al tomar la decisión emigrar. Las diferencias en los aspectos más pequeños de la cotidianidad, el transporte, la comida, las formas de relacionamiento, pueden hacernos sentir abrumados, frustrados e incluso generar rechazo respecto a un entorno que sentimos ajeno. Esta situación suele ser temporal y a medida que pasa el tiempo y el proceso de inmersión en el nuevo país avanza, la sensación de alejamiento, extrañeza o incluso rechazo se desvanecen. Superar esta etapa requiere estar abierto a descubrir, probar, exponerse, sumergirse y familiarizarse con la nueva cultura.

Barrera idiomática: Entre España y Colombia hay un idioma común, sin embargo, existen numerosos modismos, refranes, frases hechas, entre otros, que hacen que en un comienzo podamos perdernos toda la complejidad de los mensajes, las ironías y hasta los chistes. Por ello, conversar con la gente local, ver la televisión, ir al cine, leer diarios y pedir amablemente explicaciones acerca de aquello que no entendamos, nos ayudará a aprehender los diversos significados y comunicarnos mejor.

Eres el/la nuev@: La sensación de ser el nuevo del barrio, del lugar de estudio o de trabajo, estar en un ambiente no familiar y no tener amigos, todo a la misma vez, puede ser una situación intimidante y hasta angustiosa que demanda calma, tiempo y paciencia. Afortunadamente, tanto colombianos como españoles suelen ser gente sociable, abierta y receptiva. Por eso, si tiene la oportunidad involúcrese en asociaciones, voluntariado u otros grupos similares, con el objetivo de aportar, pero también interactuar con gente con intereses comunes.

Finanzas: Adaptarse al cambio de moneda, controlar el gasto o equilibrar las finanzas puede ser complejo al comienzo de su nueva aventura, además, tener dinero ahorrado es necesario para el mejor desembarco en un nuevo país.

Y finalmente recuerde que emprender la vida bien sea en Colombia o en España implica investigar, buscar información adecuada, planear, pero también apertura mental para explorar, asumir nuevos aprendizajes, oportunidades y aceptar la validez de la diferencia.